martes, 13 de septiembre de 2011

¿POR QUÉ LA ARQUEOLOGÍA?

Desde el inicio de los tiempos, de una forma u otra, el hombre ha mirado hacia su pasado. Previamente a lo que Heródoto de Halicarnaso bautizó como Historia (del griego ‘istoria cuyo significado es investigación) se usaba el mito para acercar el pasado y el porqué de las cosas a los seres humanos, siempre ha habido interés hacia el pasado pese a que actualmente exista una tendencia a infravalorarla.

Han corrido ríos de tinta acerca de epistemología, historiografía y demás sobre la Historia, pues es tal su relevancia que se ha llegado a decir incluso que es “el arma más poderosa que la química del intelecto humano haya ideado jamás”. Algo parecido pasa con la Arqueología, además del debate epistemológico y de si es ciencia, pseudociencia, disciplina, técnica, método, etc. y con ello su relación con la Historia. Lejos de cualquier reflexión en profundidad sobre el tema está el verdadero valor y utilidad que hay en ella.

Mis recuerdos de la infancia guardan paseos y largas caminatas observando y visitando lugares de un profundo trasiego histórico y me preguntaba constantemente qué fue de ello para llegar hasta hoy y qué es lo que hubo antes. La capacidad del ser humano de hacerse preguntas, de tender hacia la complejidad y hallar respuestas nunca se sacia. Nunca he parado de preguntarme acerca del pasado y de nuestros orígenes pues en ello radica la conciencia histórica, en ser conscientes de que somos lo que somos gracias a lo que hemos sido y hecho en el pasado. Las guerras no surgen porque sí, ni con ello los armisticios; los pueblos y las nacionalidades no surgen de la nada pues hay un sentimiento y unos rasgos comunes que han ido creciendo y conformándose con el paso de los años, todo hecho histórico tiene unas causas y unas consecuencias y en ello se basa la importancia de la Historia, en hallar respuestas a todo ello.

En la Arqueología he hallado aquello que me faltaba en cuanto a mis preguntas sobre el pasado, pues combina el interés y la intriga de los hallazgos con la capacidad del ser humano de poner en práctica a raíz de lo encontrado sus conocimientos y ponerse a asociar hechos, conceptos, hechos, comportamientos, procedimientos, etc. desde una perspectiva interdisciplinar y de lo más intelectual.

La Arqueología permite reconstruir el pasado gracias a todas aquellas huellas materiales e incluso inmateriales que nos han ido dejando nuestros antecesores, a través del estudio de sus huellas y su paso por la línea del tiempo y del espacio. Arroja luz a lagunas de desconocimiento e incomprensión en períodos donde no hay escritura o donde esta escasea o no se puede traducir, ayuda a complementar hechos históricos documentados y en definitiva nos devuelve todo aquello enterrado por el paso del tiempo y dejado al olvido y desconocimiento del hombre. Por qué la Arqueología, porque al igual que un árbol hunde sus raíces en la tierra nosotros excavamos para hallar las nuestras.

jueves, 2 de junio de 2011

REEDITANDO HISTORIA

En la actualidad, cada vez son más asiduos los intentos revisionistas acerca de la Historia como ciencia, disciplina científica, académica o como se la pretenda llamar ahora. Erigida como ciencia por emplear un método científico, cojea de objetivismo, se trata de una ciencia en la que encontramos tantas verdades como observadores haya, los historiadores construyen teorías más o menos creíbles a raíz de la investigación de una serie de datos. Si es difícil hallar toda la información acerca de lo que escribimos más difícil es tratar con la poca que tenemos. Ahora se tiende a la llamada Historia Total, lo más libre posible de subjetividad y parcialidad.
De estos intentos por lograr la imparcialidad, mana la tendencia de acabar con aquello de que los vencedores o los poderosos escriban Historia. Nadie duda de quien ha escrito siempre la Historia, aquello que dijo Allende, “la Historia es nuestra la hacen los pueblos”, carece de la certeza que quisiéramos que tuviera por desgracia.
Muchos son los teóricos de la Historia los que coinciden en la pérdida de peso de ésta en la educación, la cultura y en definitiva en el mínimo de conocimientos básicos que debe de conocer la sociedad. E.J. HOBSBAWM, en su Historia del siglo XX comentó lo siguiente:
“La destrucción del pasado, o más bien de los mecanismos sociales que vinculan la experiencia contemporánea del individuo con la de generaciones anteriores, es uno de los fenómenos más característicos y extraños de las postrimerías del siglo XX. En su mayor parte, los jóvenes, hombres y mujeres, de este final de siglo crecen en una suerte de presente permanente sin relación orgánica alguna con el pasado del tiempo en el que viven. Esto otorga a los historiadores, cuya tarea consiste en recordar lo que otros olvidan, mayor trascendencia que la que han tenido nunca, en estos años finales del segundo milenio.”
Si mezclamos la creciente pérdida de conocimiento histórico con trabajos “objetivos” como el nuevo Diccionario Biográfico español, el resultado nos dará una sociedad dirigida a creer sola y exclusivamente lo que más nuevo se le diga sobre el pasado o sobre cualquier otra cosa. Es muy peligroso jugar con el conocimiento histórico y sobre todo dada su importancia, como aquello que P. Valery dijo de que “la Historia es el arma más peligrosa que la química del intelecto humano haya creado jamás”, y no le faltaba razón. Cuando el sistema educativo falla y las personas otorgan
mayor credibilidad a los medios de información, se cae cae cada vez más en la ignorancia y en el desconocimiento.
Actualmente somos la tercera y la cuarta generación de aquellos que padecieron en sus carnes la Guerra Civil, la segunda generación de los que vivieron el Franquismo y estudiaron en su sistema educativo; la huella es reciente pero si dejamos que se borre sólo quedarán las especulaciones y las mentiras que circulan como falsedades. En el futuro Franco será considerado como autoritario y no totalitario así como un valiente católico y héroe de guerra que derrocó a un sistema antimonárquico y extremista y no siendo una auténtica máquina de matar librepensadores e inocentes.
Es muy duro ver cómo en plena crisis y con unos cuantos millones de parados y de familias en números rojos se destinen 6,4 millones de euros en elaborar un trabajo científico, divulgativo y destinado al conocimiento y a la educación conteniendo una verdad maquillada bajo ciertos intereses. La cuestión no se trata de posicionarse y decir que la II República es lo mejor que haya pasado en España o que Franco era autoritario y no totalitario, se trata de impartir veracidad de mostrar pros y contras, causas y consecuencias, victorias y derrotas…
Muchísimas personas viven con la esperanza de poder recuperar una memoria difusa e incluso borrada por el paso del tiempo y por unos intereses de lo más parciales posible. Si se las pisa, se apagará la llama que alumbra la esperanza de poder ver que al fin se hace justicia, y por resistir que no falte. Podrán quitarse de en medio vías para recuperar el pasado pero al igual que con los ideales nunca borrarán de los corazones la búsqueda de verdad, justicia y reparación.

EL ANTIGUO RÉGIMEN Y LA REVOLUCIÓN

ACERCA DEL AUTOR Y EL CONTEXTO DE LA OBRA
Alexis Henri Charles de Clérel (1805 – 1859), vizconde de Tocqueville, nació en el seno de una familia de monárquicos cercanos a la familia real y que sobrevivieron in extremis a la guillotina durante la época del terror. Éste hecho marcaría su obra mostrándose algo escéptico y contrario a la causa revolucionaria. Fue un gran intelectual en su época, jurista, político, liberal y precursor de la sociología clásica.
Trabajó como magistrado en Versalles hasta que hacia 1831 marchó para Estados Unidos para estudiar su sistema penitenciario. Su estancia allí le influiría profundamente, tanto que realizaría una obra acerca de la política norteamericana así como en una visión diferente y comparativa en sus obras posteriores.
Su obra en general versa sobre el liberalismo, la democracia, el colonialismo y la teoría del Estado en cuanto a los más desfavorecidos y la tendencia de las sociedades actuales hacia la igualdad de condiciones entre las personas. Dicha tendencia viene ya del pasado y ella se refleja en la oposición entre lo aristocrático y lo democrático o igualitario, siendo éste uno de los temas claramente visibles en esta obra, El Antiguo Régimen y la Revolución. En dicha obra emplea un método novedoso de análisis y construcción de información a partir de datos tendiendo siempre hacia construcciones generales, exagerando unos rasgos para entender la realidad, algo que posteriormente hará Max Weber.
El contexto político, económico y social del que mana esta obra es el de la Francia de mediados del siglo XIX, en pleno proceso revolucionario habiendo expulsado del trono a Luis Felipe de Orleans y proclamando la II República. Tocqueville se opuso a este cambio y quizás fuese la atmósfera revolucionaria que envolvía a Francia por aquellos momentos la que le incitó a escribir esta obra desmitificando a la revolución y a sus supuestos logros de los que decían disfrutar tras ella.
Contemporáneo también al surgimiento del socialismo, realiza una suerte de crítica constructiva hacia éste postulando que antes de susodicha revolución había ya teorías similares como es el caso de Quesnay. Otras obras de Tocqueville son Del sistema penitenciario en los Estados Unidos y de su aplicación en Francia (1833), Quince días en el desierto (1840), De la Democracia en América (II vol. 1835-1840), El Antiguo Régimen y la Revolución (1856). El presente libro dada la fecha en que lo escribió y su muerte tres años después quedó inacabado, ya en el último capítulo dejaba dicho que quizás lo completara dentro de poco tratando a lo que era la Revolución en sí y estudiando y juzgando la sociedad surgida de ella.

EL ANTIGUO RÉGIMEN Y LA REVOLUCIÓN
En la presente obra, Tocqueville hace un estudio histórico y sociológico comparado de la sociedad francesa pre y pos revolucionaria, por lo que analiza el antes y el después para evidenciar hasta qué punto se habla de ruptura o en caso contrario de continuidad. En el prólogo realiza una completa introducción acerca de lo que pretende mostrar en su obra, sus motivos, procedimientos, fuentes consultadas, método, etc. Al final del libro ofrece una lista selecta de las fuentes para él más significativas donde las menciona y comenta más de una vez.
La peculiaridad de esta obra reside en la visión que ofrece acerca de la Revolución Francesa de 1789 porque no la ve como una ruptura con lo anterior, sino como la continuidad de un proceso que comenzó hacía ya tiempo. Por ello va más allá del proceso revolucionario y lo analiza de una forma más amplia desde el contexto anterior y el posterior así como toda la causística que lo envuelve y siempre de forma comparativa y analítica. Sus fuentes, su vivencias en el seno de la misma sociedad francesa y la actualidad política de la Francia de mediados de siglo XIX le hará evidenciarlo, sin embargo no se olvida de recalcar que se trata de una evidencia no palpable a los ojos de muchos.
“La Revolución ha tenido dos fases muy distintas: una primera en la que los franceses parecían querer abolirlo todo, todo el pasado; una segunda con la que retomarían parte de lo que habían abandonado.” La primera evidencia que le hace probar tal cosa es la fuerte centralización administrativa, según él, el nexo de unión a partir del cual se comenzarán a articular estructuras instituciones, valores, etc. En el resto de la obra habla también de la libertad individual y colectiva así como de la propiedad, la Democracia, instituciones, política…
La obra en su conjunto versa principalmente acerca de tres aspectos interrelacionados e inducidos uno tras otro. En primer lugar plantea todo lo que es la causística del proceso revolucionario como por qué en Francia y no en otro lugar enlazándolo con el proceso de centralización y con ello planteando todo aquello de la retracción de la libertad política y de la creciente desigualdad entre los hombres.
LIBRO I
En el Libro I analiza la Revolución en cuanto a sus características objetivas, consecuencias inmediatas y repercusiones internacionales respecto al revuelo de opiniones diversas y valoraciones a las que se dio lugar.
Fruto de la lectura de documentos y fuentes de información y obras contemporáneas a la Revolución aprecia que nadie se esperaba que fuese a suceder aquello que aconteció en esa Francia absolutista de finales del siglo XVIII y el rotundo giro de acontecimientos que se produjeron en años posteriores. Se trata de algo que ocurrió de forma repentina pero que para nada estuvo descontrolado en ningún momento, por unos u otros siempre apuntaba hacia una dirección. La repercusión internacional fue diversa dada la inesperada noticia y frente a las críticas de Burke, parafrasea a Mirabeau en una carta al rey Luis XVI diciendo que después de todo tampoco iba a ir tan mal para la monarquía cuando la inmensa mayoría de la Asamblea Nacional la apoyaba.
Por otro lado compara el proceso revolucionario con una revolución religiosa por considerar al hombre en abstracto, hablando del ser humano en general en cuanto a derechos, deberes y libertades. Además tendía hacia la regeneración del género humano y a la propaganda y difusión de los logros y libertades conseguidas como si de una fe se tratase.
Siguiendo con las comparaciones, deja abierta la pregunta de cómo pudo suceder en Francia y no en cualquier otro lugar como en Alemania por ejemplo cuando se pasaba por la misma situación e incluso más dura, respondiendo a lo largo de varios capítulos posteriores y acabando el primer libro planteando los objetivos y logros de la Revolución para pasar luego al análisis contextual y comparativo del proceso. El objetivo fue cambiar un gobierno antiguo y más aún abolir la forma antigua de sociedad atacando al poder, renovar y borrar tradiciones, eliminar las ideas de respeto y obediencia hacia los que tradicionalmente estaban por encima… A cambio consolidaron un poder central fuerte que ha atraído todas las parcelas de poder. Se trata por ello de una Revolución social y política que para nada ha tendido a perpetuar el desorden ni metodizar la anarquía, como decía Burke. Más bien pretendía acrecentar el poder y los derechos de la autoridad pública. Para ello abolió las instituciones políticas que durante mucho tiempo monopolizaba el poder, sustituyéndola por un orden social y político más uniforme y simple.
LIBRO II
En el Libro II se centra en los hechos antiguos y generales que prepararon la Revolución haciendo un recorrido desde la época de Luis XIV e incluso Enrique IV en cuanto al proceso de centralización, burocratización y nueva administración de aquel sistema monárquico que abolió la Revolución.
La Revolución Francesa se produjo allí donde el yugo del feudalismo era menos pesado, el campesino de hecho había comenzado a ser pequeño propietario y “el señor no fue más que otro vecino de la comunidad”. Sin embargo si el campesino hubiera seguido administrado por su señor, los derechos feudales le hubiesen parecido más soportables que las nuevas cargas dado que el orden feudal estamental permanecía pese a los nuevos cambios. Uno de estos cambios cada vez más marcados y al que Tocqueville presta mayor atención es a la centralización, que sobrevivió a la Revolución por ser una institución graduable al nuevo estado que se pretendía crear.
La centralización surgió del proceso de consolidación del absolutismo en aras de un mayor dominio del estado en su conjunto, y sobre todo en una Francia donde gran parte del territorio eran países de estados y no estados reales, se quería proceder a una unificación en cuanto al dominio del territorio y refuerzo de la figura del monarca. El autor menciona en cuanto a dicho proceso las instituciones y cargos que la consolidaron como el consejo de gobierno formado siempre a dedo por personas de confianza del rey, un interventor general para los asuntos internos y a nivel territorial una serie de cargos como intendentes, subdelegados, gobernadores, parroquias, etc. Se trata de organismos y puestos controlados por el rey y a los que otorga una serie de poderes y competencias diversas acerca del territorio del que se encargan. Además destaca que el gobierno central era el único encargado a merced de sus agentes de velar por la seguridad y mantener el orden público en tales provincias porque llegó el momento en el que los señores feudales y otros con poderes territoriales se desentendían porque todos sus derechos iban acompañados por deberes.
Así llegó también a ejercer cierta tutela sobre el pueblo y sobre las ciudades y aldeas. En primer lugar pretendía fomentar el trabajo y la manera de enriquecerse y generar riquezas para el estado y por otro se cambiaba la libertad de las ciudades por su bienestar por la venta de cargos, constituciones de asambleas, consejos y colocación de servidores directos del rey y todo para someter no sólo a las personas sino a los poderes locales al gobierno central y así controlar éste todos los asuntos de las ciudades desde los de menor interés a los que más hasta el punto de que antes de la Revolución no había ciudad burgo, pueblo, aldea, hospital, fábrica, etc. con voluntad independiente para sus asuntos particulares. Y lo mismo ocurre con la justicia y el poder militar, el estado lo que tendía era a establecer y consolidar su aparato coercitivo, a tener el llamado monopolio de la violencia.
El proceso de centralización sin embrago no se implantó sin trabas, el poder judicial puso obstáculos, pero por otra parte apenas encontró oposición en otros aspectos dado que uno de los nuevos primeros agentes del gobierno, el intendente, se fue haciendo con más poder y competencias dada la rivalidad, egoísmo y vicios de los agentes ya existentes. Tocqueville apunta a este proceso como el inicio de la Revolución misma al ir suplantando el poder de la aristocracia por otro manado del Tercer Estado en la figura de burgueses y hasta tal punto que la aristocracia llegó a desentenderse y no querer formar parte de ello y los burgueses con el tiempo formaron una especie de clase con su espíritu peculiar, tradiciones, virtudes, honor y orgullo propio.
Insistiendo con el proceso de centralización y todo lo que lo rodeaba destaca la preponderancia de París como capital de Francia dada la naturaleza del gobierno y según Tocqueville de las ambiciones del rey por controlar a una ciudad que crecía por momentos y en la que residía el temor a que llegase a hacerse incontrolable. De un control cada vez mayor por parte del rey sobre París llegaría también la preponderancia de ésta en el exterior.
Una de las teorías de Tocqueville, no en esta obra sino en su producción literaria es la tendencia de los hombres hacia la igualdad, en este libro y con la Revolución francesa como telón de fondo no iba a ser menos y dedica varios capítulos a ello. Dice que aquellos hombres de estratos medios y altos, los que se hacen ver, poseían semejanzas entre sí y que sin embargo existían diversas barreras que dividían a la sociedad en diversas partes y dentro de cada una residía una especie de sociedad particular e independiente, ocupada de ella misma. Como ejemplo de todo esto muestra las lecturas de los Cahiers de Doléances de 1789 en los que sólo había diferencia en los intereses de cada uno. Habla también de la decadencia de la nobleza y cómo desde la Edad Media los campesinos se han relacionado con los gentilhombres, la nobleza, para el manejo de los mismos asuntos. Lo mismo ocurre cuando nobles y burgueses se alían en las ciudades por la defensa de sus propios intereses, en el repudio a los impuestos. Tanto es así que constantemente los privilegiados se esfuerzan por marcar las distancias para no dejarse confundir con la masa y semejante cosa ocurría con la burguesía siempre queriendo asemejarse a la nobleza y de hecho había un gran porcentaje de ésta exentos de impuestos. En conclusión plantea que “cada uno se mantenía en su posición particular sólo porque otros se particularizaban por la condición; pero estaban todos listos para confundirse en la misma masa, siempre y cuando nadie tuviese nada de especial y no sobrepasase el nivel común.” Por ello, una de las enfermedades del Antiguo Régimen fue la supresión de la libertad política y la separación de las clases. El rey sabía desde el principio que la nobleza podía actuar de contrapoder y por ello procuraba mantener sus privilegios en la medida de lo posible, sin embargo anualmente las desigualdades en materias de impuestos por ejemplo separaban aún más las clases y aislaba cada vez más a los hombres y muy pocas personas, organismos e instituciones eran absueltas de estas imposiciones anuales a cambio de estar siempre a disposición de hacer préstamos y aportar ayudas de todo tipo al rey.
Con las libertades políticas y de asociación pasa lo mismo, en los gremios por ejemplo donde se reunían hombres de una misma profesión con tal de vincularse, establecerse entre ellos un gobierno libre y asistirse, al final debían rendir cuentas al Estado de una forma u otra y con las ciudades igual.
Es por todo ello por lo que la división de la sociedad acabó siendo el estrangulamiento de la realeza porque cuando ni tan siquiera aquellos ricos económica e intelectualmente no se entendían ni entre ellos ni cooperar con el gobierno resultaba imposible que el país se administrara por sí mismo. Esto mismo evidenciaría Turgot diciendo que la nación era una mezcolanza de diferentes órdenes mal unidos y de un pueblo cuyos miembros no tienen más que unos pocos lazos entre sí.
Sin embargo, después de todo había algo de libertad, una libertad de la que es difícil hacerse una idea. Por ejemplo muchos de los privilegios, prejuicios, y demás que se oponían al establecimiento de una libertad regular y benefactora, mantenían en un gran número de súbditos el espíritu de independencia y les predisponía a plantar cara a los abusos de la autoridad. Además la Iglesia, pese al pretendido control por parte del rey, mantenía ciertas libertades; y en el caso de los tribunales ordinarios y de las asambleas era el temor del monarca hacia ellos.
LIBRO III
Aquí se centra en los hechos particulares y más recientes que llegaron a determinar los caracteres de la Revolución. Comienza haciendo alusión a cómo los intelectuales acabaron siendo los principales personajes políticos dada la aversión por lo antiguo y dejándose llevar por la idea de reconstruir la sociedad de su tiempo siguiendo un nuevo camino trazado por la razón. Ello fue posible porque pese a todo se conservaba la libertad de filosofar sin coacción acerca del origen de las sociedades, sobre la naturaleza esencial de los gobiernos y sobre los derechos primordiales del género humano.
La irreligión se propagó a lo largo del siglo XVIII por la sociedad y tuvo una influencia capital, pero a simple vista no había motivos para atacar a la Iglesia en Francia más que en cualquier otra parte. Los reyes por su parte no permitían que se tocase a la Iglesia pero “consentían desde la lejanía que se la acribillase a flechazos”. Toda esta oposición a la Iglesia reside en el obstáculo que constituía ésta para aquéllos que querían hacer prevalecer el gobierno civil y ésta estaba anclada en la tradición y en el respeto al pasado, algo que cada vez más se estaba aborreciendo.
Por otra parte, la idea y el amor por la libertad pública propiamente dicha fueron los últimos en presentarse y los primeros en desaparecer. Todo comienza desde la literatura porque previamente a la Revolución la totalidad de reformas sociales y administrativas se había planteado y de hecho creían suplir con la ayuda de dicha literatura todas las garantías políticas. Las nuevas pretensiones de igualdad, uniformidad de las reglas, libertad etc. chocaban con la tradición y por ello se idea a una sociedad sin más aristocracia que la de los funcionarios públicos, una administración única y todopoderosa directora del Estado, de un Estado ya confundido con la figura del rey.
Por último recalca cómo fue en el reinado de Luis XVI cuando prosperaba la monarquía y además cuando se quiso aliviar al pueblo hastiado de tantos factores en su contra y precariedades, cuando se le quiso escuchar, se alzó en contra de todo. Además habla de cómo se produjo una revolución administrativa previamente a la Revolución.

VALORACIÓN ACERCA DE LA OBRA
Tocqueville nos presenta en ésta una excelente obra de investigación acerca de un estudio histórico y social de un hecho tan relevante como fue la Revolución Francesa de 1789 y además con la particularidad de plantear la continuidad de un proceso según él iniciado antes de la Revolución, cuestionando la cuestión de la ruptura y hablando desde la generación de los hijos de aquellos que vivieron la Revolución, en su caso con unos padres que sobrevivieron a la guillotina, algo que sin duda lo marcaría.
De Tocqueville destacaría su capacidad analítica y su afán divulgativo y capacidad de explicación. En el prólogo hacía un excelente resumen de cómo había escrito tal obra, la información consultada y los diferentes puntos que de los que iría hablando. Sin embargo lo que más valoro son las notas, que según él coloca al final de la obra para no hacerla tan tediosa. En éstas presenta comentarios, referencias, valoraciones y explicaciones tanto de las principales fuentes tomadas como de parte del contenido de la obra que quería reforzar con tales anotaciones. Es en estas notas donde apreciamos lo que fue el Antiguo Régimen ya que en lo que es la obra en sí contiene las interpretaciones y tesis de Tocqueville, pero en estas notas donde en algunas ofrece información de primera mano, en otras simplemente las comenta o las valora y vemos la forma de trabajo del autor y cómo ha ido interpretando unos hechos u otros.
Por otro lado, lo que criticaría de Tocqueville es su marcada parcialidad. No se trata de culparlo sino de valorar cómo pertenecer a una familia que padeció en sus carnes la Revolución le ha marcado tanto, hasta el punto de mostrarse escéptico de dicha Revolución como aprecia claramente en esta obra e incluso repudiar la Revolución de 1848 que viviría y con la que vería caer a la monarquía para implantar una República, esquema similar a la de 1789. Quizás en esa obra lo que pretendía hacer era desmantelar ese halo victorioso y magnífico de la causa revolucionaria acabando con supuestos fantasmas y valoraciones de todo tipo, mostrando en su lugar cómo se acabó con un sistema para llegar a construir otro semejante.
En cuanto al inductivismo que emplea como método en numerosas ocasiones generalizando hechos, no quisiera hacer mucho hincapié ya que se trata de una obra que versa mucho sobre sociología y supongo que se trata de una tendencia frecuente y más en aquella época, pero me gustaría recalcar que quizás haya exagerado en varias ocasiones debido a su tendencia a generalizar.

miércoles, 18 de mayo de 2011

COMENTARIO DE LA OBRA PICTÓRICA: LA RECUPERACIÓN DE BAHÍA DEL BRASIL, DE Juan Bautista Maíno


OBRA: La recuperación de Bahía del Brasil.

AUTOR: Juan Bautista Maíno.

EMPLAZAMIENTO: Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro / Real Academia de San Fernando / Museo del Prado (Actualidad).

FECHA: 1634 / 1635

TÉCNICA: Óleo sobre lienzo.

ESTILO: Barroco.

DIMENSIONES: 309x381cm

Entrado ya el siglo XVII, Europa era el escenario de continuas guerras y luchas de poder entre los diferentes estados, esta vez el objetivo era lograr la hegemonía del poder en Europa. España seguía teniendo un papel relevante, sin embargo atrás quedaban aquellos años gloriosos de Carlos I y Felipe II, ahora iba pasando a la defensiva y perdía territorios, no solo en Europa, sin en sus posesiones coloniales a lo largo del globo terrestre.

Los inicios de este siglo XVII estuvieron marcados por la Pax Hispánica, un inciso en las prolongadas guerras europeas que después de todo no era más que una pausa esforzada de España por recobrar el aliento ante los continuos y diversos conflictos en los que se estaba metida. Firmó la paz con Francia, Inglaterra y Holanda, con quien estaría en guerra hasta 80 años desde que ésta se sublevara frente a Felipe II. La paz se quebró en 1618 cuando dio comienzo la llamada Guerra de los Treinta Años y más aún cuando España, por compromiso más que por cualquier otro motivo entró en ella.


España entró en susodicha guerra cuando ésta ya estaba avanzada, llamada a ayudar a los Habsburgo de Austria y a los estados cristianos de Centroeuropa. Fue entonces cuando tal compromiso le empezó a costar caro respecto a pérdidas territoriales. La Guerra de los Treinta Años se prolongaría para España con la Guerra Franco-Española, hasta 1659 con la Paz de los Pirineos con Francia y el reconocimiento del cambio de hegemonía europea en favor de Francia.

Como he dicho, los conflictos para España no se encontraban solamente en Europa, también se extendieron hacia sus dominios americanos principalmente y en el contexto de un proceso de expansión europea a nivel global que comenzó en los inicios de este mismo siglo XVII con la creación de las llamadas Compañías de Indias y el nacimiento de las rivalidades ultramarinas entre Inglaterra y Holanda y entre éstas dos con España por el fin del Mare Clausum que tanto favorecía a España desde fines del siglo XV. Es en este contexto de guerras y conflictos ultramarinos en el que se sitúa esta obra, en la recuperación de Bahía, un importante puerto comercial de las costas de Brasil.

El tema del cuadro fue solicitado por Felipe IV a Juan Bautista Maíno para decorar el Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro, una sala de recepciones diplomáticas y actos oficiales donde se querían ensalzar los triunfos militares más importantes de la corona de España. Otros que cuadros decorarían esta sala tienen temática bélica, trabajos de Hércules y retratos de la Familia Real. Hoy día la gran mayoría de éstos se halla en el Museo del Prado, caso del famoso cuadro de Velázquez de La Rendición de Breda, compañero de este cuadro en cuanto a temática.

SOBRE EL AUTOR

Juan Bautista Maíno nació en Pastrana (Guadalajara) en 1580. Tenía ascendencia aristocrática, hijo de un comerciante milanés y de una marquesa portuguesa, ambos al servicio de la Princesa de Éboli. Su posición social fue la que le permitió conocer mundo y viajar a Italia donde se familiarizaría con los grandes maestros de la pintura y conocería además a otros grandes pintores del momento, en su caso a Aníbal Carracci, Caravaggio, Orazio Gentileschi y Guido Reni entre otras influencias que dejarían una marcada huella en sus obras.

Su relación con Felipe IV comenzó cuando fue llamado a desempeñar la función de profesor de dibujo de éste allá por 1620 siendo anteriormente nombrado fraile dominico y habiendo trabajado en Toledo en retablos y con otros trabajos como en los Frescos de la Capilla Mayor de San Pedro Mártir. Fue a partir de esta relación con Felipe IV cuando se acercaría a la Corte y participaría en los círculos intelectuales de Madrid, donde entablaría una buena amistad con un joven Velázquez.

Casi toda la obra de Maíno es de temática religiosa, influenciada por el naturalismo tenebrista de Caravaggio en cuadros como la Adoración de los Pastores o la Adoración de los Magos. También pintó retratos y temas profanos, caso de la presente obra. Su pintura en general se caracteriza por un dibujo descriptivo y vigoroso, por la monumentalidad escultórica de sus figuras, trazadas con una iluminación contrastada e intensa y un colorido vivo y saturado con profusión de amarillos, ocres, azules, cobaltos y bermellones. Trabajó también en diversos soportes y dimensiones, destacando curiosamente como paisajista con obras donde confluyen la poética clasicista y una minuciosa descripción botánica muy cercana a los paisajistas flamencos.

SOBRE LA OBRA

La Recuperación de Bahía rememora la hazaña de don Fadrique de Toledo, quien en 1625 arrebató a los holandeses el puerto brasileño de Bahía de Todos los Santos para devolvérselo a la Corona española. La obra fue pintada en la madurez de Maíno, evidenciando el dominio de la luminosidad y del color así como la originalidad con la que trata el tema. En la obra juega con la luminosidad y con los colores, influencia posiblemente de Carracci, generalmente con colores pardos, azules y grises de tonos claros.

Huye del triunfalismo de haber ganado una batalla, tal y como recogerían otras obras de dicho Salón de Tronos para mostrar dos escenas diferentes, la victoria y la derrota. Al fondo a la derecha don Fadrique muestra a los vencidos un retrato alegórico de Felipe IV pisoteando la Herejía, la Ira y la Guerra, mientras una Victoria y el conde duque de Olivares coronan al monarca con laureles y en primer plano a la izquierda se muestran las consecuencias de la guerra con varias personas lamentándose de los muertos y heridos, auxiliando a uno de ellos.

El autor se centra en una obra de contenido alegórico, victoria frente a derrota, vencedores frente a vencidos y entre todo ello todo tipo de imágenes como la del rey Felipe IV pisoteando a la herejía, acompañado por la victoria y tras de él Gaspar de Guzmán, Conde Duque de Olivares indicando quién estaba detrás de todo.

SOBRE EL CONTENIDO. LA RECUPERACIÓN DE BAHÍA

Salvador de Bahía fue fundada en Brasil como São Salvador da Bahia de Todos os Santos, por Americo Vespuccio en 1501 y posteriormente primera capital de Brasil colonial. No fue hasta mediados de siglo XVI cuando no se empezaría a colonizar sistemáticamente cuando llegó una encomienda de conquistadores portugueses junto con varios contingentes navales y de miles de personas que se asentaron tanto en la misma Bahía como en otros lugares próximos. Al tratarse de la mayor de las entradas marítimas de Brasil fue codiciada para el comercio y es en ello en lo que se desenvuelve la obra pictórica comentada, en una de las varias incursiones de los Países Bajos holandeses para hacer de ella un puerto colonial en el que extender su influencia y de hecho la tomará en 1598, 1624 y 1638.

El siglo XVII está marcado por la expansión marítima comercial de los europeos por todo el globo terrestre prácticamente, siendo curioso el caso de los holandeses que eran denominados los “carreteros del mar”. Holanda creó hacia 1621 la WIC, Compañía Neerlandesa de las Indias Occidentales mediante la que obtendría el monopolio del comercio en el Atlántico en la zona del Caribe y en la trata de esclavos, azúcar de caña y tabaco en otras regiones como es en este caso, Brasil. No llegó a tener el mismo éxito que la VOC o Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales debido a su choque con Inglaterra y Francia en América del Norte y más concretamente en lugares como Nueva Holanda (Nueva York, Connecticut, New Jersey y Delaware) que perderían.

Como el norte de América tenía la dificultad de que chocaba con otras potencias marítimas fuertes como Inglaterra y Francia, decidió dedicarse a las Antillas, Caribe y Brasil, donde había predominio español y portugués y éstos no pasaban por sus mejores momentos precisamente; tenía por lo tanto muchísimas más facilidades de asentar su presencia y dominio allí donde la presencia hispanoportuguesa era débil.

Intentó tomar el enclave de Bahía de Todos los Santos a fines del siglo XVI pero le fue imposible y años más tarde, hacia 1624-1625 volvió a intentarlo, y lo consiguió pero por poco tiempo, una flota conjunta de españoles y portugueses recuperó aquello de lo que se apoderaron ingleses y holandeses por aquellas tierras, la ciudad de Bahía incluida. El encargado de comandar la misión fue don Fadrique de Toledo y Osorio, un marino que logró grandes éxitos militares para la corona española. En 1618 fue hecho capitán general de la escuadra del Océano, lo que le llevaría a participar en numerosos conflictos navales en Europa y en América, sobre todo contra los holandeses.

En 1625 don Fadrique fue puesto al mando de la expedición naval que debía recuperar la ciudad brasileña de Bahía, en manos de holandeses desde hacía un año tomada por los holandeses, con una flota de 26 navios con 450 cañones y 3.500 soldados. Con una operación conjunta por tierra y por mar rinde la ciudad de Bahía y captura a miles de holandeses. Posteriormente prosiguió con las operaciones militares desalojando a holandeses e ingleses de otros puntos de Brasil de los que se habían apoderado con anterioridad. En esta obra pictórica Maíno capta el momento de la victoria, justo cuando don Fadrique otorga los honores de la victoria al rey Felipe IV presente en una especie de tapiz, muy engalanado y presentado. Sin embargo, el autor no ensalza tanto la victoria como las consecuencias de ésta, que presenta en primer plano con un combatiente caído auxiliado por varias personas que, caricativas, se apiadan de él y lo ayudan a incorporarse malherido.

miércoles, 11 de mayo de 2011

ARTE PREHISTÓRICO Y PROTOHISTÓRICO ESPAÑOL

Las manifestaciones artísticas prehistóricas producen simpatía en el sentido de emoción estética y curiosidad acerca de la vida y creencias de nuestros antepasados. Además, en una época en la que el arte busca nuevas vías de expresión estas manifestaciones aparecen como una alternativa e incluso inspiración pues se mueven entre lo objetivo y lo subjetivo. En definitiva, estas manifestaciones se nos presentan como una mezcla de religiosidad, simbolismo, magia, creatividad y ritualidad.

MANIFESTACIONES ARTÍSTICAS DEL PALEOLÍTICO SUPERIOR

El arte del Paleolítico Superior se desarrolla en la madurez de dicho período, aproximadamente entre el 40000 y el 10000 B.P. y con cénit en el Magdaleniense. Se distingue entre Arte rupestre y Arte mueble, con menos evidencias.

ARTE RUPESTRE

El Arte rupestre se reparte por casi toda Europa, pero se concentra sobre todo en el suroeste. En España hay vestigios de arte parietal en la Cornisa Cantábrica y en la zona mediterránea, tanto en la costa como en el interior.

- PERÍODO PRIMITIVO (Estilos I y II 30000-20000 a.C.): figuras abstractas y torpes, con contornos limitados en la cabeza y parte anterior del cuerpo.

- PERÍODO ARCAICO (Estilo III 20000-13000 a.C.): gran crecimiento a nivel técnico, las figuras animales aún presentan el cuerpo desproporcionadamente grande en comparación con la cabeza y las extremidades.

- PERÍODO CLÁSICO (Estilo IV 13000-11000 a.C.): gran realismo indicando el pelaje de los animales y marcando los volúmenes y figuras bien proporcionadas. Época de máxima expansión geográfica.

- PERÍODO TARDÍO (10000-9000 a.C.): mayor realismo en la anatomía e intento de representar movimiento.

Las pinturas se localizan apartadas de lugares de habitación, indicando un significado religioso al estar en sitios recónditos puesto que en el interior más bien encontramos supuestos santuarios. Las figuras suelen concentrarse en un espacio reducido con temas individualizados y concretos.

Las técnicas utilizadas para la representación son:

- PINTURA: el negro es el color predominante, rojo y el ocre. La aplicación podría ser en seco, en pasta o líquido mediante un aglutinante. Su usarían pinceles, los mismos dedos o soplando con cañas huecas.

La mayoría son dibujos monocromos realizados con técnicas diferentes y también podemos encontrarnos una simple delineación del perfil.

- GRABADO: parece ser la técnica dominante en los exteriores, trazos simples o continuados, realizados con instrumentos líticos y en ocasiones localizando superposiciones de trazos, aprovechando relieves naturales y apareciendo máscaras pintadas o talladas con rostros de animales o humanos.

- REPRESENTACIONES EN BULTO: aprovechan relieves naturales sugestivos para representar diversos animales, caso de los Bisontes de Altamira, donde se combinan el grabado con el uso de la policromía y se aprovechan las protuberancias de las rocas.

TEMAS Y COMBINACIONES

Los temas que más abundan son mayoritariamente animales, minoritariamente hay signos abstractos y referencias a lo humano, predominando las manos. Entre las figuras de animales mayoritariamente hay cérvidos, caballos, bisontes y otros como serpientes, aves, peces o liebres, por ejemplo.

Los animales representados son los existentes en la zona y coincidiendo por lo general con las especies cazadas salvo bisontes y caballos. Las representaciones antropomorfas son escasas y mayoritariamente cuestionables puesto que se representan desnudos y con alteraciones en cabeza y rostro, además de carecer de rasgos esenciales o presentarlos muy exagerados. Por lo general están de pie, con los brazos en alto y el sexo muy marcado. En España hay representaciones de éstas en Altamira, Los Casares y Aitxerri. Las representaciones humanas son prácticamente esporádicas.

También se representan manos reales en negativo, por medio de soplado o en positivo por estampado. Un hecho curioso es la presencia de manos con dedos mutilados. Pueden ser incluso el tema mayoritario, pero también se dan muchos casos en los que aparecen junto con representaciones de animales.

Hay multitud de símbolos y signos geométricos y abstractos, con trazos de temas no realistas e incluso en composiciones complicadas con diversos motivos geométricos de formas cerradas triangulares o rectangulares y abiertas con trazos rectilíneos o en puntos con formas onduladas, rectas o simples agrupaciones de puntos.

También es frecuente encontrarnos repetición de temas en combinación binaria o más compleja, pudiendo existir cierta jerarquía. Se repite mucho el esquema bisonte-caballo junto con otras especies o signos. Muchas veces se llegan incluso a conformar escenas como asociación de hombres con mujeres o animales en diversas escenas. Las variaciones en la temática y en los estilos han ayudado a establecer una periodización y variantes de estilo, una en la zona franco-cantábrica y otra en la zona mediterránea. La evolución se produce desde representaciones sencillas hacia figuras mejor representadas, más realistas y con mayor sensación de movimiento. Existe por ello debate de si hay composiciones o no o si se trata de un arte figurativo aunque no naturalista. Posee convencionalismos en la perspectiva torcida y el realismo convive con la abstracción.

SIGNIFICADO

El significado de estas pinturas es muy complejo y siempre está sujeto a todo tipo de suposiciones. Posiblemente se tratase de significados mágico-religiosos, creencia de que el pintor-cazador se haría con el animal si lo mataba en la pintura y por ello muchos animales aparecen pintados con flechas. Puede tratarse además de una supuesta veneración totémica hacia la gran fauna o rituales iniciáticos hacia la edad adulta, hipótesis sostenidas desde principios de siglo XX.

ANÁLISIS REGIONAL

- REGIÓN CANTÁBRICA: En esta zona se concentran las tres cuartas partes de las manifestaciones de arte rupestre en España. Altamira, Tito Bustillo, Castillo, Puente Viesgo.

- ZONA CENTRAL: Los Casares, Maltravieso, Ayna.

- ZONA ANDALUZA: Cueva de la Pileta, Cueva de Nerja, Ambrosio, Piedras Blancas, Benaoján.

ARTE MUEBLE

Obras artesanales por lo general con ejemplos de calidad en grabados sobre diferentes superficies. Predominan figurillas, azagayas, propulsores, bastones perforados sobre líticos y hueso. Se localizan en lugares de ocupación en las cuevas y en elementos de uso más o menos cotidiano como azagayas, arpones, bastones perforados, colgantes… Muchos de los objetos localizados tenían pequeñas perforaciones que posiblemente hacían de ellos amuletos o simples objetos de ornamentación.

Aparecen soportes como omóplatos y placas de piedra grabadas. Mayoritariamente se usa como soporte el asta de cérvido y en cuanto a la temática en su mayoría son trazos, motivos regulares y en menor medida figuras realistas de animales y signos complejos. Según el tipo de soporte puede darse también una temática diferente pues sobre instrumentos aparecen temas sencillos y en placas aparecen caballos, peces, ciervos, cabras… Los animales que escasean en el arte rupestre son más frecuentes en el arte mueble. Destacan las Plaquetas de Parpalló, con evidencias incluso de pigmentos.

EPIPALEOLÍTICO Y MESOLÍTICO

Se produce un marcado cambio climático que promovió la transformación de estas sociedades de cazadores recolectores en respuesta a este medio natural cambiante y a una presión demográfica creciente.

En el Epipaleolítico decaen las manifestaciones artísticas, rompiendo con la profusión magdaleniense y desapareciendo tanto el arte rupestre como el arte mueble. Sin embargo, en las pocas representaciones que hay comienzan a proliferar motivos geométricos y abstractos, como cantos rodados.

NEOLÍTICO

En el Neolítico la posición del hombre ante la naturaleza cambia, ahora no capta sus recursos mediante caza, pesca o recolección, sino que comienza a controlar a la naturaleza produciéndolos. Intervenía en la naturaleza controlando y dirigiendo la reproducción y multiplicación de sus especies. En las mentalidades acompañó la nueva situación, en el arte. Se abandona el realismo y surge el esquematismo y la abstracción, comienzan a proliferar las escenas y el ser humano se hace protagonista de sus representaciones

PRODUCCIONES CERÁMICAS

La cerámica es la nueva tecnología del Neolítico, muestra el tipo de personas que la fabrican a tenor de su nivel técnico, decoración, uso, contenido… Usan la arcilla como material para elaborar exvotos y material constructivo. Para lo que más se usó fue para elaborar recipientes y contenedores de todo tipo. Con el tiempo hay muchos ejemplos que muestran la exquisita sensibilidad del trabajo de alfareros y su innegable belleza en el acabado, en engobe rojo, almagre, temas geométricos incisos…

- CERÁMICA CARDIAL (Neolítico Antiguo o Inicial): cerámica con decoración impresa mediante el borde de conchas (cardium edule). Marca el inicio del Neolítico en España desde el VI milenio a.C. Se localiza en una amplia zona mediterránea, existiendo evidencias en la Península Ibérica en el Levante, desde donde penetra hasta el Valle del Ebro y Andalucía Oriental. Se trata de una decoración con motivos geométricos, horizontales, verticales y algún que otro motivo simbólico o antropomorfo.

- CERÁMICA DECORADA INCISA (Neolítico Antiguo o Inicial): convivió poco tiempo con la cerámica cardial, allá por el V milenio a.C. y mucho más repartida por la Península pero mayormente localizada en el sur. Es una decoración por incisión no con conchas pero sí con gradinas, punzones o espátulas. Además suele tener la superficie cubierta por una capa de adobe que la caracteriza como almagra o bruñida. También puede llevar elementos decorativos como cordones, merlones o relieves.

- CERÁMICA LISA Y ESGRAFIADA (Neolítico Reciente o Final): enmarcada entre el IV y III milenio a.C. y muy repartida por la Península, siendo la predominante del Neolítico Final peninsular. Aumenta la presencia de mamelones en detrimento de las asas, hay más grosor y formas abiertas. La decoración se produce tras la cocción.

ARTE RUPESTRE

Cuevas, abrigos y otros emplazamientos al exterior muestran creaciones artísticas esquemáticas por casi toda la Península.

ARTE MACROESQUEMÁTICO (6000-5000 a.C. aproximadamente)

Hasta el momento no tiene paralelos con ninguna otra manifestación de arte rupestre en la Península Ibérica y su cronología además tampoco es muy segura por falta de elementos datables junto con el desconocimiento de asentamientos humanos relacionados con las mismas.

Guarda ciertas semejanzas con los motivos de la cerámica cardial en las imágenes de antropomorfos y otros símbolos. Por ello se ha relacionado a este arte con las primeras comunidades de agricultores y ganaderos allá por el VI milenio a.C. Se localiza en apenas nueve lugares en costas alicantinas en abrigos poco profundos.

- TÉCNICA: color rojo oscuro, denso y en trazos gruesos, ocupando la mayor parte del abrigo.

- MOTIVOS:

o FIGURAS HUMANAS: cada figura antropomorfa posee características propias. Por lo general son figuras frontales, alargadas, en actitud de orante, trazos en líneas onduladas y alargadas y siempre en grandes dimensiones. En ocasiones la figura humana se compone de una barra vertical a modo de cuerpo y en el que se incluyen cabeza y extremidades.

o MOTIVOS GEOMÉTRICOS: predominan aquellos de una línea gruesa, sinuosa; o verticales y con bordes ensanchados y ramificaciones. Puede haber también varias líneas e incluso puntos yuxtapuestos dando lugar a formas abstractas.

- SIGNIFICADO: evidentemente estas representaciones tienen un claro carácter simbólico, la cuestión de su significado reside en si los lugares donde están son santuarios o no, así como si poseen carácter de ídolo.

ARTE LEVANTINO (5000-3000 a.C.)

Se contextualiza ya avanzado el Neolítico, representando animales con los que pudo convivir de forma doméstica. Se localiza en abrigos poco profundos en la zona del Levante sobre todo en lugares estratégicos altos, próximos a fuentes fluviales y a animales. La mayor parte se encuentra en zonas próximas a la costa en terrenos abruptos. Se propagó por casi toda la costa mediterránea de norte a sur.

- TÉCNICA: uso de pigmentos en rojo, negro y blanco, la pintura se realiza a pincel tras contornear el trazado y rellenarlo con un único color.

- MOTIVOS:

o FIGURAS HUMANAS: representación de la figura humana en escenas cotidianas, con mucho protagonismo, detalles de ropa y adornos, muy estilizadas… La figura masculina suele aparecer armada con arcos y flechas e incluso con adornos como máscaras, brazaletes, cintas, etc. La figura femenina aparece en menor medida y con el dorso desnudo, falda larga acampanada y adornos.

o FAUNA: animales representados de forma muy naturalista y detallada, con perspectiva torcida, aislados o en manadas. Destacan ciervos y cápridos.

- TEMÁTICA: las figuras humanas y los animales pueden aparecer en escenas colectivas o aislados, siempre intentando representar dinamismo con composiciones en diagonal y perspectiva torcida. Aparecen escenas bélicas, cazando, cotidianas o trabajando con animales en tareas agrícolas y ganaderas. También aparecen escenas relacionadas con la vida en sociedad, rituales y danzas.

- SIGNIFICADO: aporte de mucha información sobre aspectos económicos, sociales, rituales, de instrumentos y herramientas así como de vestimenta y adorno personal. El significado puede ser muy abierto porque parece primar lo simbólico.

ARTE ESQUEMÁTICO (5000-1000 a.C. aproximadamente)

El arte esquemático es un estilo figurativo en el que solamente se representan los fragmentos básicos de cada figura, lo mínimo para poder identificar lo representado. Tiene una cronología muy amplia y está muy extendido por toda la Península Ibérica, localizándose en zonas montañosas en abrigos poco profundos y de pocas dimensiones. Aparece igualmente relacionado con los monumentos megalíticos.

- TÉCNICA: se usa fundamentalmente una pintura de color rojo así como también grabados.

- MOTIVOS:

o ANTROPOMORFOS: representados en su forma más elemental: cuerpo en barra vertical del que se prolonga una cabeza, extremidades y sexo. Aparecen tanto hombres como mujeres.

o ANIMALES: simplicidad gráfica: barra horizontal como cuerpo, cuatro patas verticales y en ocasiones astas.

o MOTIVOS DE CARÁCTER NO FIGURATIVO: serpentiformes, soliformes, ídolos y representaciones geométricas con rectas, curvas, puntos y zigzag.

- TEMÁTICA: domesticación, caza, guerreros, rituales, hierogamias, parejas…

- SIGNIFICADO: carácter religioso o de dominio territorial.

EL CAMPANIFORME

La fase Campaniforme del Calcolítico se da aproximadamente hacia el 2400-1700 a.C., caracterizándose por una cerámica de forma acampanada bastante peculiar, decorada y con formas, motivos y técnicas diversas. Se da en muchas zonas de Europa tanto Atlántica como Central y Mediterránea.

El origen está muy debatido, se ha argumentado que esta cerámica posiblemente sea el reflejo de la llegada de grupos humanos diferentes que se han movilizado motivados por su actividad económica. Junto con esta cultura del Campaniforme hay aspectos como el cambio hacia un enterramiento individual así como la consolidación de la metalurgia. Además, en el ajuar funerario, junto a vasos y formas cerámicas campaniformes aparecen elementos en relación al carácter guerrero de dicho pueblo, como brazaletes de arquero, puntas de flecha, de palmela, botones o cuentas con escotadura en V o puñales de lengüeta de cobre.

INTERPRETACIONES

La expansión de la cerámica campaniforme es consecuencia directa de las relaciones de intercambio y no del movimiento de pueblos, habiendo un estilo marítimo y otro continental, internacional y regional respectivamente.

- ESTILO MARÍTIMO O INTERNACIONAL: similitudes en forma y decoración prácticamente en toda Europa con decoración puntillada o a ruedecilla y de expansión marítima y fluvial, del Tajo al Rin posiblemente.

- ESTILO CONTINENTAL O REGIONAL: diferencias regionales con características propias, con decoración incisa y estampada. Sería la consecuencia de la mezcla del estilo marítimo con las tradiciones decorativas locales. Sus motivos decorativos son complejos.

ESTILOS

- Aoc (All Over Corder): vaso con perfil en S y decoración con líneas horizontales por impresión mediante cuerdas y decoración que cubre casi toda la superficie del vaso.

- M (Marítimo o Internacional): vaso como forma dominante con decoración a peine o ruedecilla y diferentes composiciones decorativas.

- CZM (Corded Zoned Maritim): decoración similar a la del estilo marítimo y con líneas horizontales impresas con cuerdas.

- PUNTILLADO COMPLEJO: decoración puntillada con motivos geométricos más complejos, escasos pero muy distribuidos.

- ESTILO REGIONAL O CONTINENTAL:

o Pirenaico y Salomé en Cataluña.

o Ciempozuelos en la Meseta.

o Acebuchal o Carmona en Sevilla.

MEGALITISMO

El descubrimiento del metal y posteriormente de su metalurgia constituyó un hecho de gran trascendencia: internacionalización de las culturas en un grado superior, aumento poblacional, mayor necesidad de defenderse y de atacar, mejores estímulos comerciales. En España abundan cobre, estaño, plata y oro, la extracción y metalurgia del cobre se remonta hacia el IV milenio a.C., existiendo en este punto la controversia de si fue algo autóctono o vino estimulado de Oriente.

Es en el momento cumbre del Calcolítico, cuando se produce un desarrollo cultural sin precedentes hasta el momento, como los enterramientos colectivos en monumentos inmensos, megalíticos o ciclópeos, erigidos con grandes piedras. Se encuentran sobre todo en la mitad sur peninsular. Generalmente son cámaras circulares con falsa cúpulas al estilo de los tholoi egeos, que son posteriores. Pueden tener también un largo pasillo de acceso a la cámara sepulcral, otras de techo plano a modo de grandes galerías… Finalmente quedaban cubiertas por un túmulo artificial. Ejemplos de estos cámaras sepulcrales, dólmenes y sepulcros de corredor con galerías están en Los Millares, Cueva del Romeral, Cueva de la Pastora, Gandul, Menga, Valencina de la Concepción o Trigueros.

Tales sepulcros revelan jefaturas o clanes muy avanzados con una complejización social y en las relaciones de poder más complejas de las vistas hasta el momento. Aparecen otras manifestaciones arquitectónicas como murallas, como en la defensa del poblado de Los Millares, con murallas jalonadas con bastiones semicirculares, en alto, con varios niveles de ocupación revelando la existencia de otros recintos interiores edificados mirando hacia lo defensivo. Destaca también el yacimiento de Zambujal, cerca del Tajo.

Como las manifestaciones artísticas de todo tipo, incluyendo estas arquitectónicas, muestran la idiosincrasia y particularidad de determinadas sociedades puede verse ya la capacidad económica, el grado de desarrollo político, la mentalidad, creatividad. En este momento se llega a un punto de inflexión en la dinámica histórico-cultural al potenciarse los estímulos comerciales, y las relaciones sociales y económicas y a surgir nuevas relaciones de poder.

El Campaniforme también aparece en este contexto del Calcolítico. Otro aspecto también destacado es la aparición más marcada de cultos y creencias religiosas, en este caso una diosa tanto de la muerte como de la fertilidad, una diosa madre, con ojos soliformes en muchos casos, representada en betilos o simples placas. También hay ídolos antropomorfos, de diferentes variedades y en diferentes materiales, como el ídolo masculino de La Pijotilla, los ídolos de las inmediaciones de Despeñaperros.

EDAD DEL BRONCE

Destaca en el suroeste el centro el yacimiento de El Algar, resultado todo de la evolución de culturas anteriores. Se produce un cambio hacia un hábitat más ordenado y complejo tanto en estructuras y organización como en materiales, aparece una cerámica oscura y lisa, mejora la metalurgia en cuanto a armas, se abandonan las tumbas colectivas volcándose hacia el individualismo.

Las manifestaciones artísticas suelen ser toscas y con ciertas notas de realismo, abundan objetos de prestigio como espadas, escudos y puñales con ornamentadas empuñaduras en oro, orfebrería. Comienzan a aparecer igualmente ajuares bastante ricos.

PROTOHISTORIA

TARTESSOS

A comienzos del primer milenio se producen cambios de gran repercusión como la metalurgia del hierro, escritura, complejidad en las relaciones sociales, económicas y políticas por la aparición de los primeros estados, movimientos de pueblos… Los fenicios ante problemas de territorio, exigencias comerciales y ansias de expansión, acabaron llegando al sur peninsular atraídos por la abundancia de metales y recursos de todo tipo así como la proliferación de lugares y núcleos estratégicos donde establecerse y comerciar; surgiendo así el denominado “Círculo del Estrecho”.

Tartessos carecía de manifestaciones artísticas destacadas o ciudades prolíficas como otras civilizaciones de su época, así como iniciativa para comerciar. Fue una civilización coyuntural, paralela a la presencia fenicia y beneficiaria de ésta por las relaciones comerciales, hasta el punto de declinar cuando la presencia fenicia decae, transformándose lo tartésico en turdetano.

La colonización fenicia es muy intensa y su demanda de metal jugó un gran protagonismo en cuanto al avance metalúrgico de la población local, influyeron en el comercio, arquitectura y manifestaciones religiosas y artísticas en general. Según M. Bendala Galán podemos hablar al principio de un Período Geométrico Tartésico y posteriormente otro denominado Orientalizante.

EL PERÍODO GEOMÉTRICO DE TARTESSOS

El arte tartésico inicial posee rasgos originales y arcaicos, con una arquitectura defensiva y doméstica modesta. La cerámica está realizada a mano y con motivos geométricos con distintos colores predominantemente oscuros, destacando la cerámica pintada del tipo Carambolo.

Destacan también las estelas de guerreros funerarias y honoríficas, con imágenes de guerreros con escudos con escotadura en v, carros, víctimas, objetos como espejos, cascos, etc. Se hallan repartidas por el sector suroccidental de la península. En todas se enfatiza la figura del guerrero y su escudo y espada. Pueden ser muy sencillas o complejas, caso de la Estela de Ategua.

EL PERÍODO ORIENTALIZANTE DE TARTESSOS

Entre los siglos VIII y VI a.C. la influencia de los colonos fenicios influye en las manifestaciones artísticas tartesias, atestiguado en la cerámica y en artes menores como la orfebrería y hay también presencia griega y de otros pueblos de Oriente por contacto directo o indirecto por el comercio. Las manifestaciones locales evolucionaránn hacia la hibridación o adopción de lo oriental.

La arquitectura sigue siendo modesta, pasando a la planta cuadrangular y materiales modestos, con yacimientos dotados de murallas, con superficies pavimentadas, mosaicos, etc. Hay santuarios rurales como el de Cancho Roano, lugares de comercio protegidos y sacralizados por la divinidad, con varios altares, almacenes, patio, amurallamiento exterior y otras dependencias. Destacan los altares con la forma de piel de buey abierta. La estructura responde a modelos orientales generalmente y la estatuaria es escasa.

Destaca el Monumento funerario de Pozo Moro, emplazado en un lugar de paso y a modo de mausoleo, con torre de forma prismática cuadrangular y rematado por varias molduras y cornisas. Consta también de leones abajo y de relieves en los lados con motivos bélicos, de prestigio y relacionados con la naturaleza.

Otras manifestaciones corresponden a la orfebrería, artes industriales, etc. destacando joyas, recipientes, marfiles y todo tipo de objetos de prestigio y refinamiento como el Tesoro del Carambolo y el de la Aliseda. El Tesoro del Carambolo está compuesto por una veintena de piezas de oro puro, con componentes que muestran la mezcla de formas e influencias interiores y exteriores, el de la Aliseda es de más variedad y superior calidad técnica. Los modelos son claramente orientales, al igual que los thymiateria, productos de toréutica, la presencia de cráteras, páteras y braserillos, broches como el Bronce de Carriazo, bocados de caballos, marfiles decorados, exvotos de bronce…

FENICIOS

Las manifestaciones artísticas fenicias se reflejan en el arte tartesio. El núcleo fenicio más importante estaba en Gadir, donde no queda nada del horizonte fenicio salvo algunos restos del Santuario de Melkart en la Isla de Sancti Petri, posiblemente de clara referencia oriental en cuanto a estructuras, mobiliario, altares, etc. Tenía dos grandes columnas a modo de thymiateria que son las que podrían hacer referencia a las famosas columnas de Hércules. Habría otros templos como el de Baal. La arquitectura funeraria es simple.

Por otro lado destacan los sarcófagos funerarios como los de Cádiz, piezas de importación de referencia claramente oriental y forma externa antropoide., de mármol y con restos de policromía y con rostros serenos y arcaicos. También hay figurillas y máscaras de bronce, como la estatuilla de Astarté de El Carambolo. Destacan igualmente vasos de alabastro o huevos de avestruz pintados y usados para rituales.

GRIEGOS

Los griegos tuvieron una influencia capital en el Levante, sobre todo alrededor de sus colonias Emporion y Rhodes, habiendo también cierta influencia en el sur. Sus productos eran muy preciados, pero debían competir con los de los fenicios y cartagineses, sobre todo los productos cerámicos y de bronce, sabiendo que las evidencias griegas más antiguas fueron traídas por los fenicios.

El atractivo de la civilización griega residía en la riqueza y superioridad de su cultura por aquel entonces, era todo un referente. La colonización griega en la Península Ibérica se produjo a partir del siglo VI a.C. a cargo de foceos, cuyo enclave principal era Massalia (Marsella). En Emporion fundaron una Paliá Polis en un islote próximo a la costa y luego fundaron la Nea Polis en tierra firme, tratándose de un núcleo urbano de planta rectangular donde podemos destacar un templo dedicado a la Artemisa Efesia. Resulta curioso el hecho de que se tratara de una ciudad mixta, donde los griegos convivían con los indígenas de la zona, los indigetes. Era una auténtica polis griega con su ágora, templos con ostentosas estatuas de mármol como la de Asklepios y de otros dioses y diosas. Existe un debate abierto acerca de la titularidad de las obras, de si son ibéricas por parte de artistas locales muy helenizados o importaciones. También destacan pequeñas figurillas de bronce de diversos tamaños.

En cuanto a la cerámica, ésta se halla muy extendida por el este y sur así como la amplia variedad de formas y decoración que poseen. Podemos encontrar desde cerámica común para las clases bajas a una rica cerámica de prestigio. El objetivo de los comerciantes tanto griegos como fenicios o cartagineses era crear demanda allí donde no la había y además establecieron intercambios de bienes de prestigio, de ahí a la gran proliferación. Por otro lado, he de decir que el contenido de estos objetos influyó muchísimo por las imágenes, el hecho de utilizar unos concretos para una u otra función, etc. difundiendo tanto objetos materiales como ideas.

LOS PUEBLOS DEL INTERIOR

Los pueblos del interior y del Atlántico muestran un panorama muy complejo, aún en un estadio cultural menos evolucionado y dedicados a la recolección, pastoreo, agricultura itinerante, economía autárquica y comercio de interior y a pequeña escala. Se trata de culturas por lo general conservadoras, no muy dadas a los cambios más que todo por su carácter aislado respecto del Mediterráneo y algunas conservando tradiciones prehistóricas incluso.

Destacan la orfebrería y las artes industriales como brazaletes y torques, teniendo en cuenta que muchas de estas regiones destacan por el predominio de ciertos metales como el estaño en toda el área occidental, el oro alrededor del Tajo, Duero o algunos ríos del Cantábrico, hierro, plata…

En el noroeste la joyería destaca por su calidad, tanto en oro como en bronce, en objetos de formas diversas y algunos de gran calidad técnica en oro batido, repujados, filigranas, granulados, temas geométricos… Destacan más por los torques, collar rígido que servía de emblema étnico, caso del torque de Burela. Destacan además otras piezas de orfebrería como figurillas de oro de sorprendente fidelidad. Estas gentes vivían en castros, recintos de murallas concéntricas y viviendas de plantas circulares de piedra, madera, barro y materiales poco resistentes.

Hacia el interior se sitúan los celtíberos con asentamientos más estructurados, de amplios conjuntos defensivos, adaptados al terreno… En la Meseta y también en Portugal encontramos un variado mosaico de pueblos diferentes aunque muy característicos, como la Cultura de los verracos, de los Vettones. Poseen németon y otros lugares sagrados emplazados en plena naturaleza. Los verracos son esculturas zoomorfas de granito distribuidas por la mitad oeste de la Meseta, de la misma postura y muy estáticos. Respecto al significado y función de éstos se ha hablado mucho, puesto que pueden tratarse de delimitadores fronterizos, esculturas funerarias, exvotos, etc.

Los pueblos del interior destacan también por la metalurgia, especialmente por la calidad de sus armas y de otros objetos depositados en ajuar funerario, también de metal. La cerámica destacaba por su decoración incisa, otras con estampillado, pintadas, con decoración geométrica, temas animalísticos…

LOS PUEBLOS ÍBEROS

Las manifestaciones artísticas de los pueblos ibéricos se extienden desde la Alta Andalucía hasta los Pirineos, evidenciando una mezcolanza de pueblos e influencias diversas llegadas desde el Mediterráneo pero siempre con una peculiaridad que los hace únicos como la cerámica, las damas y su vestimenta, la forma de sus ajuares, sus armas, etc.

Sus poblados se situaban en lugares estratégicos donde controlar el territorio circundante, con poblados de dimensiones modestas y con viviendas u otros edificios dispuestos de formas variadas, longitudinal, circular, dispersos, etc. No en todas partes era igual el nivel de organización urbana ni en un mismo lugar a lo largo del tiempo, la complejidad social influía mucho en la estructuración urbana así como la influencia exterior. En muchos asentamientos destacaba el potencial de sus murallas.

Es destacada la importancia de estos asentamientos, algunos perdurables hasta la actualidad así como torres o atalayas a modo de puestos de control del territorio circundante cuando están en el medio rural, ciclópeas. El asentamiento de El Oral (Provincia de Alicante)puede servirnos de ejemplo de asentamiento ibérico avanzado con estructura urbana, arquitectura doméstica y cultura popular sencilla pero no por ello refinada. Por este mismo estilo son otros poblados que irán evolucionando por las influencias externas, que poseían incluso templos urbanos a diferencia de los templos rurales y aislados del sur. No por ello carecían de santuarios naturales como en Collado de los Jardines en Despeñaperros o en La Serreta de Alcoy.

La arquitectura funeraria destaca por el túmulo cuadrangular escalonado que protegía urnas cinerarias y ajuar funerario, al estilo del monumento de Pozo Moro. Hay también tumbas de cámara semienterradas o cubiertas, algunas sólo galerías otras con corredor incluso.

ESCULTURA IBÉRICA

La escultura ibérica pese a tener rasgos propios, estará marcada por un fuerte componente orientalizante e influencia griega en esculturas fantásticas, humanas de gran realismo, de dioses…El material empleado solía ser caliza o arenisca, sobre la que se aplicaba una capa de estuco para luego darle pintura. Se trata de obras que no siguen un canon puesto que interesaban más los detalles.

La temática más destacada, aparte de las damas, es la de animales fantásticos y otros reales, como el León de Baena o la Bicha de Bazalote, entre otras. Pudieron ser más apotropaicos que decorativos en monumentos arquitectónicos o funerarios importantes junto con otras figuras de guerreros, divinidades y otros animales reales y fantásticos, algunos formando conjuntos incluso, luchando, montando a caballo como Hombre en lucha con un grifo en Porcuna. Los guerreros aparecen armados con sus escudos espadas, casco, lucha entre ellos mismos…

La Dama de Elche es un busto cuyo rostro tiene unos rasgos y perfección nos remite a diosas griegas. Debió de ser una diosa o en su defecto una mujer importantísima ataviada de forma ostentosa recordando a las fallas con peinetas, colgantes collares. En la parte trasera tenía un hueco para ofrendas.

La Dama de Baza es una diosa entronizada que presidía una tumba de fosa cuadrangular, su trono tenía un respaldo alado y en conjunto servía de urna monumental cobijando la urna con las cenizas en uno de sus lados. En cuanto a vestimenta y algo de adornos nos remite a la Dama de Elche, pero si aquélla destaca por sus joyas ésta destaca por su policromía y su cercanía a lo humano y no tanto a lo divinizado.

En el Cerro de los Santos en Albacete se han hallado numerosas evidencias sobre estatuaria de todo tipo de tamaños, al igual que en otros lugares mostrando el plano más popular y característico del arte ibérico con rigidez, carencia de proporciones, esquematismo, vestimenta, joyas y peinados propios… De éstas destaca la Gran Dama, la gran estatua femenina de Llano de la Consolación, la gran figura sedente de Verdolay, los équidos del Cigarralejo, o las de los santuarios naturales Despeñaperros y otros lugares como La Serreta de Alcoy donde abunda una amplia variedad de exvotos.

CERÁMICA Y ARTES INDUSTRIALES

La cerámica ibérica se caracteriza por la mezcla de tradición y asimilación, existiendo una amplia variedad en una masiva producción que permite establecer cronologías y escuelas regionales incluso. En este momento que se ha generalizado el uso del horno de torno rápido la cocción y otras técnicas se mejora la calidad notablemente.

En el sur predominan las decoraciones geométricas sencillas alternándose con motivos vegetales y animalísticos por lo general con no mucha policromía. La cerámica del Levante guarda parecidos con ésta del sur, habiendo también cerámicas grises y de otros tipos, surgiendo más adelante estilos figurativos originales de clara influencia helenística hasta crear un lenguaje decorativo propio. Podemos hablar de dos estilos, el de Oliva-Liria (narrativo) y el de Elche-Archena (simbólico). La decoración del estilo narrativo recogen escenas cotidianas, de caza y de guerra e incluso aparecen algunos letreros, sin descifrar. El estilo simbólico tiene un dibujo cuidado con temas figurativos de aves, posibles divinidades, temas abstractos…

Los adornos de exvotos y de las esculturas antes nombradas muestran la afición de estas gentes por las joyas, habiendo una amplia producción de todo tipo de éstas así como vajillas y otros recipientes tanto cerámicos como de metal. Lo mismo ocurre con brazaletes, espadas, escudos, arreos, broches de cinturón, fíbulas, etc.