miércoles, 11 de mayo de 2011

ARTE PREHISTÓRICO Y PROTOHISTÓRICO ESPAÑOL

Las manifestaciones artísticas prehistóricas producen simpatía en el sentido de emoción estética y curiosidad acerca de la vida y creencias de nuestros antepasados. Además, en una época en la que el arte busca nuevas vías de expresión estas manifestaciones aparecen como una alternativa e incluso inspiración pues se mueven entre lo objetivo y lo subjetivo. En definitiva, estas manifestaciones se nos presentan como una mezcla de religiosidad, simbolismo, magia, creatividad y ritualidad.

MANIFESTACIONES ARTÍSTICAS DEL PALEOLÍTICO SUPERIOR

El arte del Paleolítico Superior se desarrolla en la madurez de dicho período, aproximadamente entre el 40000 y el 10000 B.P. y con cénit en el Magdaleniense. Se distingue entre Arte rupestre y Arte mueble, con menos evidencias.

ARTE RUPESTRE

El Arte rupestre se reparte por casi toda Europa, pero se concentra sobre todo en el suroeste. En España hay vestigios de arte parietal en la Cornisa Cantábrica y en la zona mediterránea, tanto en la costa como en el interior.

- PERÍODO PRIMITIVO (Estilos I y II 30000-20000 a.C.): figuras abstractas y torpes, con contornos limitados en la cabeza y parte anterior del cuerpo.

- PERÍODO ARCAICO (Estilo III 20000-13000 a.C.): gran crecimiento a nivel técnico, las figuras animales aún presentan el cuerpo desproporcionadamente grande en comparación con la cabeza y las extremidades.

- PERÍODO CLÁSICO (Estilo IV 13000-11000 a.C.): gran realismo indicando el pelaje de los animales y marcando los volúmenes y figuras bien proporcionadas. Época de máxima expansión geográfica.

- PERÍODO TARDÍO (10000-9000 a.C.): mayor realismo en la anatomía e intento de representar movimiento.

Las pinturas se localizan apartadas de lugares de habitación, indicando un significado religioso al estar en sitios recónditos puesto que en el interior más bien encontramos supuestos santuarios. Las figuras suelen concentrarse en un espacio reducido con temas individualizados y concretos.

Las técnicas utilizadas para la representación son:

- PINTURA: el negro es el color predominante, rojo y el ocre. La aplicación podría ser en seco, en pasta o líquido mediante un aglutinante. Su usarían pinceles, los mismos dedos o soplando con cañas huecas.

La mayoría son dibujos monocromos realizados con técnicas diferentes y también podemos encontrarnos una simple delineación del perfil.

- GRABADO: parece ser la técnica dominante en los exteriores, trazos simples o continuados, realizados con instrumentos líticos y en ocasiones localizando superposiciones de trazos, aprovechando relieves naturales y apareciendo máscaras pintadas o talladas con rostros de animales o humanos.

- REPRESENTACIONES EN BULTO: aprovechan relieves naturales sugestivos para representar diversos animales, caso de los Bisontes de Altamira, donde se combinan el grabado con el uso de la policromía y se aprovechan las protuberancias de las rocas.

TEMAS Y COMBINACIONES

Los temas que más abundan son mayoritariamente animales, minoritariamente hay signos abstractos y referencias a lo humano, predominando las manos. Entre las figuras de animales mayoritariamente hay cérvidos, caballos, bisontes y otros como serpientes, aves, peces o liebres, por ejemplo.

Los animales representados son los existentes en la zona y coincidiendo por lo general con las especies cazadas salvo bisontes y caballos. Las representaciones antropomorfas son escasas y mayoritariamente cuestionables puesto que se representan desnudos y con alteraciones en cabeza y rostro, además de carecer de rasgos esenciales o presentarlos muy exagerados. Por lo general están de pie, con los brazos en alto y el sexo muy marcado. En España hay representaciones de éstas en Altamira, Los Casares y Aitxerri. Las representaciones humanas son prácticamente esporádicas.

También se representan manos reales en negativo, por medio de soplado o en positivo por estampado. Un hecho curioso es la presencia de manos con dedos mutilados. Pueden ser incluso el tema mayoritario, pero también se dan muchos casos en los que aparecen junto con representaciones de animales.

Hay multitud de símbolos y signos geométricos y abstractos, con trazos de temas no realistas e incluso en composiciones complicadas con diversos motivos geométricos de formas cerradas triangulares o rectangulares y abiertas con trazos rectilíneos o en puntos con formas onduladas, rectas o simples agrupaciones de puntos.

También es frecuente encontrarnos repetición de temas en combinación binaria o más compleja, pudiendo existir cierta jerarquía. Se repite mucho el esquema bisonte-caballo junto con otras especies o signos. Muchas veces se llegan incluso a conformar escenas como asociación de hombres con mujeres o animales en diversas escenas. Las variaciones en la temática y en los estilos han ayudado a establecer una periodización y variantes de estilo, una en la zona franco-cantábrica y otra en la zona mediterránea. La evolución se produce desde representaciones sencillas hacia figuras mejor representadas, más realistas y con mayor sensación de movimiento. Existe por ello debate de si hay composiciones o no o si se trata de un arte figurativo aunque no naturalista. Posee convencionalismos en la perspectiva torcida y el realismo convive con la abstracción.

SIGNIFICADO

El significado de estas pinturas es muy complejo y siempre está sujeto a todo tipo de suposiciones. Posiblemente se tratase de significados mágico-religiosos, creencia de que el pintor-cazador se haría con el animal si lo mataba en la pintura y por ello muchos animales aparecen pintados con flechas. Puede tratarse además de una supuesta veneración totémica hacia la gran fauna o rituales iniciáticos hacia la edad adulta, hipótesis sostenidas desde principios de siglo XX.

ANÁLISIS REGIONAL

- REGIÓN CANTÁBRICA: En esta zona se concentran las tres cuartas partes de las manifestaciones de arte rupestre en España. Altamira, Tito Bustillo, Castillo, Puente Viesgo.

- ZONA CENTRAL: Los Casares, Maltravieso, Ayna.

- ZONA ANDALUZA: Cueva de la Pileta, Cueva de Nerja, Ambrosio, Piedras Blancas, Benaoján.

ARTE MUEBLE

Obras artesanales por lo general con ejemplos de calidad en grabados sobre diferentes superficies. Predominan figurillas, azagayas, propulsores, bastones perforados sobre líticos y hueso. Se localizan en lugares de ocupación en las cuevas y en elementos de uso más o menos cotidiano como azagayas, arpones, bastones perforados, colgantes… Muchos de los objetos localizados tenían pequeñas perforaciones que posiblemente hacían de ellos amuletos o simples objetos de ornamentación.

Aparecen soportes como omóplatos y placas de piedra grabadas. Mayoritariamente se usa como soporte el asta de cérvido y en cuanto a la temática en su mayoría son trazos, motivos regulares y en menor medida figuras realistas de animales y signos complejos. Según el tipo de soporte puede darse también una temática diferente pues sobre instrumentos aparecen temas sencillos y en placas aparecen caballos, peces, ciervos, cabras… Los animales que escasean en el arte rupestre son más frecuentes en el arte mueble. Destacan las Plaquetas de Parpalló, con evidencias incluso de pigmentos.

EPIPALEOLÍTICO Y MESOLÍTICO

Se produce un marcado cambio climático que promovió la transformación de estas sociedades de cazadores recolectores en respuesta a este medio natural cambiante y a una presión demográfica creciente.

En el Epipaleolítico decaen las manifestaciones artísticas, rompiendo con la profusión magdaleniense y desapareciendo tanto el arte rupestre como el arte mueble. Sin embargo, en las pocas representaciones que hay comienzan a proliferar motivos geométricos y abstractos, como cantos rodados.

NEOLÍTICO

En el Neolítico la posición del hombre ante la naturaleza cambia, ahora no capta sus recursos mediante caza, pesca o recolección, sino que comienza a controlar a la naturaleza produciéndolos. Intervenía en la naturaleza controlando y dirigiendo la reproducción y multiplicación de sus especies. En las mentalidades acompañó la nueva situación, en el arte. Se abandona el realismo y surge el esquematismo y la abstracción, comienzan a proliferar las escenas y el ser humano se hace protagonista de sus representaciones

PRODUCCIONES CERÁMICAS

La cerámica es la nueva tecnología del Neolítico, muestra el tipo de personas que la fabrican a tenor de su nivel técnico, decoración, uso, contenido… Usan la arcilla como material para elaborar exvotos y material constructivo. Para lo que más se usó fue para elaborar recipientes y contenedores de todo tipo. Con el tiempo hay muchos ejemplos que muestran la exquisita sensibilidad del trabajo de alfareros y su innegable belleza en el acabado, en engobe rojo, almagre, temas geométricos incisos…

- CERÁMICA CARDIAL (Neolítico Antiguo o Inicial): cerámica con decoración impresa mediante el borde de conchas (cardium edule). Marca el inicio del Neolítico en España desde el VI milenio a.C. Se localiza en una amplia zona mediterránea, existiendo evidencias en la Península Ibérica en el Levante, desde donde penetra hasta el Valle del Ebro y Andalucía Oriental. Se trata de una decoración con motivos geométricos, horizontales, verticales y algún que otro motivo simbólico o antropomorfo.

- CERÁMICA DECORADA INCISA (Neolítico Antiguo o Inicial): convivió poco tiempo con la cerámica cardial, allá por el V milenio a.C. y mucho más repartida por la Península pero mayormente localizada en el sur. Es una decoración por incisión no con conchas pero sí con gradinas, punzones o espátulas. Además suele tener la superficie cubierta por una capa de adobe que la caracteriza como almagra o bruñida. También puede llevar elementos decorativos como cordones, merlones o relieves.

- CERÁMICA LISA Y ESGRAFIADA (Neolítico Reciente o Final): enmarcada entre el IV y III milenio a.C. y muy repartida por la Península, siendo la predominante del Neolítico Final peninsular. Aumenta la presencia de mamelones en detrimento de las asas, hay más grosor y formas abiertas. La decoración se produce tras la cocción.

ARTE RUPESTRE

Cuevas, abrigos y otros emplazamientos al exterior muestran creaciones artísticas esquemáticas por casi toda la Península.

ARTE MACROESQUEMÁTICO (6000-5000 a.C. aproximadamente)

Hasta el momento no tiene paralelos con ninguna otra manifestación de arte rupestre en la Península Ibérica y su cronología además tampoco es muy segura por falta de elementos datables junto con el desconocimiento de asentamientos humanos relacionados con las mismas.

Guarda ciertas semejanzas con los motivos de la cerámica cardial en las imágenes de antropomorfos y otros símbolos. Por ello se ha relacionado a este arte con las primeras comunidades de agricultores y ganaderos allá por el VI milenio a.C. Se localiza en apenas nueve lugares en costas alicantinas en abrigos poco profundos.

- TÉCNICA: color rojo oscuro, denso y en trazos gruesos, ocupando la mayor parte del abrigo.

- MOTIVOS:

o FIGURAS HUMANAS: cada figura antropomorfa posee características propias. Por lo general son figuras frontales, alargadas, en actitud de orante, trazos en líneas onduladas y alargadas y siempre en grandes dimensiones. En ocasiones la figura humana se compone de una barra vertical a modo de cuerpo y en el que se incluyen cabeza y extremidades.

o MOTIVOS GEOMÉTRICOS: predominan aquellos de una línea gruesa, sinuosa; o verticales y con bordes ensanchados y ramificaciones. Puede haber también varias líneas e incluso puntos yuxtapuestos dando lugar a formas abstractas.

- SIGNIFICADO: evidentemente estas representaciones tienen un claro carácter simbólico, la cuestión de su significado reside en si los lugares donde están son santuarios o no, así como si poseen carácter de ídolo.

ARTE LEVANTINO (5000-3000 a.C.)

Se contextualiza ya avanzado el Neolítico, representando animales con los que pudo convivir de forma doméstica. Se localiza en abrigos poco profundos en la zona del Levante sobre todo en lugares estratégicos altos, próximos a fuentes fluviales y a animales. La mayor parte se encuentra en zonas próximas a la costa en terrenos abruptos. Se propagó por casi toda la costa mediterránea de norte a sur.

- TÉCNICA: uso de pigmentos en rojo, negro y blanco, la pintura se realiza a pincel tras contornear el trazado y rellenarlo con un único color.

- MOTIVOS:

o FIGURAS HUMANAS: representación de la figura humana en escenas cotidianas, con mucho protagonismo, detalles de ropa y adornos, muy estilizadas… La figura masculina suele aparecer armada con arcos y flechas e incluso con adornos como máscaras, brazaletes, cintas, etc. La figura femenina aparece en menor medida y con el dorso desnudo, falda larga acampanada y adornos.

o FAUNA: animales representados de forma muy naturalista y detallada, con perspectiva torcida, aislados o en manadas. Destacan ciervos y cápridos.

- TEMÁTICA: las figuras humanas y los animales pueden aparecer en escenas colectivas o aislados, siempre intentando representar dinamismo con composiciones en diagonal y perspectiva torcida. Aparecen escenas bélicas, cazando, cotidianas o trabajando con animales en tareas agrícolas y ganaderas. También aparecen escenas relacionadas con la vida en sociedad, rituales y danzas.

- SIGNIFICADO: aporte de mucha información sobre aspectos económicos, sociales, rituales, de instrumentos y herramientas así como de vestimenta y adorno personal. El significado puede ser muy abierto porque parece primar lo simbólico.

ARTE ESQUEMÁTICO (5000-1000 a.C. aproximadamente)

El arte esquemático es un estilo figurativo en el que solamente se representan los fragmentos básicos de cada figura, lo mínimo para poder identificar lo representado. Tiene una cronología muy amplia y está muy extendido por toda la Península Ibérica, localizándose en zonas montañosas en abrigos poco profundos y de pocas dimensiones. Aparece igualmente relacionado con los monumentos megalíticos.

- TÉCNICA: se usa fundamentalmente una pintura de color rojo así como también grabados.

- MOTIVOS:

o ANTROPOMORFOS: representados en su forma más elemental: cuerpo en barra vertical del que se prolonga una cabeza, extremidades y sexo. Aparecen tanto hombres como mujeres.

o ANIMALES: simplicidad gráfica: barra horizontal como cuerpo, cuatro patas verticales y en ocasiones astas.

o MOTIVOS DE CARÁCTER NO FIGURATIVO: serpentiformes, soliformes, ídolos y representaciones geométricas con rectas, curvas, puntos y zigzag.

- TEMÁTICA: domesticación, caza, guerreros, rituales, hierogamias, parejas…

- SIGNIFICADO: carácter religioso o de dominio territorial.

EL CAMPANIFORME

La fase Campaniforme del Calcolítico se da aproximadamente hacia el 2400-1700 a.C., caracterizándose por una cerámica de forma acampanada bastante peculiar, decorada y con formas, motivos y técnicas diversas. Se da en muchas zonas de Europa tanto Atlántica como Central y Mediterránea.

El origen está muy debatido, se ha argumentado que esta cerámica posiblemente sea el reflejo de la llegada de grupos humanos diferentes que se han movilizado motivados por su actividad económica. Junto con esta cultura del Campaniforme hay aspectos como el cambio hacia un enterramiento individual así como la consolidación de la metalurgia. Además, en el ajuar funerario, junto a vasos y formas cerámicas campaniformes aparecen elementos en relación al carácter guerrero de dicho pueblo, como brazaletes de arquero, puntas de flecha, de palmela, botones o cuentas con escotadura en V o puñales de lengüeta de cobre.

INTERPRETACIONES

La expansión de la cerámica campaniforme es consecuencia directa de las relaciones de intercambio y no del movimiento de pueblos, habiendo un estilo marítimo y otro continental, internacional y regional respectivamente.

- ESTILO MARÍTIMO O INTERNACIONAL: similitudes en forma y decoración prácticamente en toda Europa con decoración puntillada o a ruedecilla y de expansión marítima y fluvial, del Tajo al Rin posiblemente.

- ESTILO CONTINENTAL O REGIONAL: diferencias regionales con características propias, con decoración incisa y estampada. Sería la consecuencia de la mezcla del estilo marítimo con las tradiciones decorativas locales. Sus motivos decorativos son complejos.

ESTILOS

- Aoc (All Over Corder): vaso con perfil en S y decoración con líneas horizontales por impresión mediante cuerdas y decoración que cubre casi toda la superficie del vaso.

- M (Marítimo o Internacional): vaso como forma dominante con decoración a peine o ruedecilla y diferentes composiciones decorativas.

- CZM (Corded Zoned Maritim): decoración similar a la del estilo marítimo y con líneas horizontales impresas con cuerdas.

- PUNTILLADO COMPLEJO: decoración puntillada con motivos geométricos más complejos, escasos pero muy distribuidos.

- ESTILO REGIONAL O CONTINENTAL:

o Pirenaico y Salomé en Cataluña.

o Ciempozuelos en la Meseta.

o Acebuchal o Carmona en Sevilla.

MEGALITISMO

El descubrimiento del metal y posteriormente de su metalurgia constituyó un hecho de gran trascendencia: internacionalización de las culturas en un grado superior, aumento poblacional, mayor necesidad de defenderse y de atacar, mejores estímulos comerciales. En España abundan cobre, estaño, plata y oro, la extracción y metalurgia del cobre se remonta hacia el IV milenio a.C., existiendo en este punto la controversia de si fue algo autóctono o vino estimulado de Oriente.

Es en el momento cumbre del Calcolítico, cuando se produce un desarrollo cultural sin precedentes hasta el momento, como los enterramientos colectivos en monumentos inmensos, megalíticos o ciclópeos, erigidos con grandes piedras. Se encuentran sobre todo en la mitad sur peninsular. Generalmente son cámaras circulares con falsa cúpulas al estilo de los tholoi egeos, que son posteriores. Pueden tener también un largo pasillo de acceso a la cámara sepulcral, otras de techo plano a modo de grandes galerías… Finalmente quedaban cubiertas por un túmulo artificial. Ejemplos de estos cámaras sepulcrales, dólmenes y sepulcros de corredor con galerías están en Los Millares, Cueva del Romeral, Cueva de la Pastora, Gandul, Menga, Valencina de la Concepción o Trigueros.

Tales sepulcros revelan jefaturas o clanes muy avanzados con una complejización social y en las relaciones de poder más complejas de las vistas hasta el momento. Aparecen otras manifestaciones arquitectónicas como murallas, como en la defensa del poblado de Los Millares, con murallas jalonadas con bastiones semicirculares, en alto, con varios niveles de ocupación revelando la existencia de otros recintos interiores edificados mirando hacia lo defensivo. Destaca también el yacimiento de Zambujal, cerca del Tajo.

Como las manifestaciones artísticas de todo tipo, incluyendo estas arquitectónicas, muestran la idiosincrasia y particularidad de determinadas sociedades puede verse ya la capacidad económica, el grado de desarrollo político, la mentalidad, creatividad. En este momento se llega a un punto de inflexión en la dinámica histórico-cultural al potenciarse los estímulos comerciales, y las relaciones sociales y económicas y a surgir nuevas relaciones de poder.

El Campaniforme también aparece en este contexto del Calcolítico. Otro aspecto también destacado es la aparición más marcada de cultos y creencias religiosas, en este caso una diosa tanto de la muerte como de la fertilidad, una diosa madre, con ojos soliformes en muchos casos, representada en betilos o simples placas. También hay ídolos antropomorfos, de diferentes variedades y en diferentes materiales, como el ídolo masculino de La Pijotilla, los ídolos de las inmediaciones de Despeñaperros.

EDAD DEL BRONCE

Destaca en el suroeste el centro el yacimiento de El Algar, resultado todo de la evolución de culturas anteriores. Se produce un cambio hacia un hábitat más ordenado y complejo tanto en estructuras y organización como en materiales, aparece una cerámica oscura y lisa, mejora la metalurgia en cuanto a armas, se abandonan las tumbas colectivas volcándose hacia el individualismo.

Las manifestaciones artísticas suelen ser toscas y con ciertas notas de realismo, abundan objetos de prestigio como espadas, escudos y puñales con ornamentadas empuñaduras en oro, orfebrería. Comienzan a aparecer igualmente ajuares bastante ricos.

PROTOHISTORIA

TARTESSOS

A comienzos del primer milenio se producen cambios de gran repercusión como la metalurgia del hierro, escritura, complejidad en las relaciones sociales, económicas y políticas por la aparición de los primeros estados, movimientos de pueblos… Los fenicios ante problemas de territorio, exigencias comerciales y ansias de expansión, acabaron llegando al sur peninsular atraídos por la abundancia de metales y recursos de todo tipo así como la proliferación de lugares y núcleos estratégicos donde establecerse y comerciar; surgiendo así el denominado “Círculo del Estrecho”.

Tartessos carecía de manifestaciones artísticas destacadas o ciudades prolíficas como otras civilizaciones de su época, así como iniciativa para comerciar. Fue una civilización coyuntural, paralela a la presencia fenicia y beneficiaria de ésta por las relaciones comerciales, hasta el punto de declinar cuando la presencia fenicia decae, transformándose lo tartésico en turdetano.

La colonización fenicia es muy intensa y su demanda de metal jugó un gran protagonismo en cuanto al avance metalúrgico de la población local, influyeron en el comercio, arquitectura y manifestaciones religiosas y artísticas en general. Según M. Bendala Galán podemos hablar al principio de un Período Geométrico Tartésico y posteriormente otro denominado Orientalizante.

EL PERÍODO GEOMÉTRICO DE TARTESSOS

El arte tartésico inicial posee rasgos originales y arcaicos, con una arquitectura defensiva y doméstica modesta. La cerámica está realizada a mano y con motivos geométricos con distintos colores predominantemente oscuros, destacando la cerámica pintada del tipo Carambolo.

Destacan también las estelas de guerreros funerarias y honoríficas, con imágenes de guerreros con escudos con escotadura en v, carros, víctimas, objetos como espejos, cascos, etc. Se hallan repartidas por el sector suroccidental de la península. En todas se enfatiza la figura del guerrero y su escudo y espada. Pueden ser muy sencillas o complejas, caso de la Estela de Ategua.

EL PERÍODO ORIENTALIZANTE DE TARTESSOS

Entre los siglos VIII y VI a.C. la influencia de los colonos fenicios influye en las manifestaciones artísticas tartesias, atestiguado en la cerámica y en artes menores como la orfebrería y hay también presencia griega y de otros pueblos de Oriente por contacto directo o indirecto por el comercio. Las manifestaciones locales evolucionaránn hacia la hibridación o adopción de lo oriental.

La arquitectura sigue siendo modesta, pasando a la planta cuadrangular y materiales modestos, con yacimientos dotados de murallas, con superficies pavimentadas, mosaicos, etc. Hay santuarios rurales como el de Cancho Roano, lugares de comercio protegidos y sacralizados por la divinidad, con varios altares, almacenes, patio, amurallamiento exterior y otras dependencias. Destacan los altares con la forma de piel de buey abierta. La estructura responde a modelos orientales generalmente y la estatuaria es escasa.

Destaca el Monumento funerario de Pozo Moro, emplazado en un lugar de paso y a modo de mausoleo, con torre de forma prismática cuadrangular y rematado por varias molduras y cornisas. Consta también de leones abajo y de relieves en los lados con motivos bélicos, de prestigio y relacionados con la naturaleza.

Otras manifestaciones corresponden a la orfebrería, artes industriales, etc. destacando joyas, recipientes, marfiles y todo tipo de objetos de prestigio y refinamiento como el Tesoro del Carambolo y el de la Aliseda. El Tesoro del Carambolo está compuesto por una veintena de piezas de oro puro, con componentes que muestran la mezcla de formas e influencias interiores y exteriores, el de la Aliseda es de más variedad y superior calidad técnica. Los modelos son claramente orientales, al igual que los thymiateria, productos de toréutica, la presencia de cráteras, páteras y braserillos, broches como el Bronce de Carriazo, bocados de caballos, marfiles decorados, exvotos de bronce…

FENICIOS

Las manifestaciones artísticas fenicias se reflejan en el arte tartesio. El núcleo fenicio más importante estaba en Gadir, donde no queda nada del horizonte fenicio salvo algunos restos del Santuario de Melkart en la Isla de Sancti Petri, posiblemente de clara referencia oriental en cuanto a estructuras, mobiliario, altares, etc. Tenía dos grandes columnas a modo de thymiateria que son las que podrían hacer referencia a las famosas columnas de Hércules. Habría otros templos como el de Baal. La arquitectura funeraria es simple.

Por otro lado destacan los sarcófagos funerarios como los de Cádiz, piezas de importación de referencia claramente oriental y forma externa antropoide., de mármol y con restos de policromía y con rostros serenos y arcaicos. También hay figurillas y máscaras de bronce, como la estatuilla de Astarté de El Carambolo. Destacan igualmente vasos de alabastro o huevos de avestruz pintados y usados para rituales.

GRIEGOS

Los griegos tuvieron una influencia capital en el Levante, sobre todo alrededor de sus colonias Emporion y Rhodes, habiendo también cierta influencia en el sur. Sus productos eran muy preciados, pero debían competir con los de los fenicios y cartagineses, sobre todo los productos cerámicos y de bronce, sabiendo que las evidencias griegas más antiguas fueron traídas por los fenicios.

El atractivo de la civilización griega residía en la riqueza y superioridad de su cultura por aquel entonces, era todo un referente. La colonización griega en la Península Ibérica se produjo a partir del siglo VI a.C. a cargo de foceos, cuyo enclave principal era Massalia (Marsella). En Emporion fundaron una Paliá Polis en un islote próximo a la costa y luego fundaron la Nea Polis en tierra firme, tratándose de un núcleo urbano de planta rectangular donde podemos destacar un templo dedicado a la Artemisa Efesia. Resulta curioso el hecho de que se tratara de una ciudad mixta, donde los griegos convivían con los indígenas de la zona, los indigetes. Era una auténtica polis griega con su ágora, templos con ostentosas estatuas de mármol como la de Asklepios y de otros dioses y diosas. Existe un debate abierto acerca de la titularidad de las obras, de si son ibéricas por parte de artistas locales muy helenizados o importaciones. También destacan pequeñas figurillas de bronce de diversos tamaños.

En cuanto a la cerámica, ésta se halla muy extendida por el este y sur así como la amplia variedad de formas y decoración que poseen. Podemos encontrar desde cerámica común para las clases bajas a una rica cerámica de prestigio. El objetivo de los comerciantes tanto griegos como fenicios o cartagineses era crear demanda allí donde no la había y además establecieron intercambios de bienes de prestigio, de ahí a la gran proliferación. Por otro lado, he de decir que el contenido de estos objetos influyó muchísimo por las imágenes, el hecho de utilizar unos concretos para una u otra función, etc. difundiendo tanto objetos materiales como ideas.

LOS PUEBLOS DEL INTERIOR

Los pueblos del interior y del Atlántico muestran un panorama muy complejo, aún en un estadio cultural menos evolucionado y dedicados a la recolección, pastoreo, agricultura itinerante, economía autárquica y comercio de interior y a pequeña escala. Se trata de culturas por lo general conservadoras, no muy dadas a los cambios más que todo por su carácter aislado respecto del Mediterráneo y algunas conservando tradiciones prehistóricas incluso.

Destacan la orfebrería y las artes industriales como brazaletes y torques, teniendo en cuenta que muchas de estas regiones destacan por el predominio de ciertos metales como el estaño en toda el área occidental, el oro alrededor del Tajo, Duero o algunos ríos del Cantábrico, hierro, plata…

En el noroeste la joyería destaca por su calidad, tanto en oro como en bronce, en objetos de formas diversas y algunos de gran calidad técnica en oro batido, repujados, filigranas, granulados, temas geométricos… Destacan más por los torques, collar rígido que servía de emblema étnico, caso del torque de Burela. Destacan además otras piezas de orfebrería como figurillas de oro de sorprendente fidelidad. Estas gentes vivían en castros, recintos de murallas concéntricas y viviendas de plantas circulares de piedra, madera, barro y materiales poco resistentes.

Hacia el interior se sitúan los celtíberos con asentamientos más estructurados, de amplios conjuntos defensivos, adaptados al terreno… En la Meseta y también en Portugal encontramos un variado mosaico de pueblos diferentes aunque muy característicos, como la Cultura de los verracos, de los Vettones. Poseen németon y otros lugares sagrados emplazados en plena naturaleza. Los verracos son esculturas zoomorfas de granito distribuidas por la mitad oeste de la Meseta, de la misma postura y muy estáticos. Respecto al significado y función de éstos se ha hablado mucho, puesto que pueden tratarse de delimitadores fronterizos, esculturas funerarias, exvotos, etc.

Los pueblos del interior destacan también por la metalurgia, especialmente por la calidad de sus armas y de otros objetos depositados en ajuar funerario, también de metal. La cerámica destacaba por su decoración incisa, otras con estampillado, pintadas, con decoración geométrica, temas animalísticos…

LOS PUEBLOS ÍBEROS

Las manifestaciones artísticas de los pueblos ibéricos se extienden desde la Alta Andalucía hasta los Pirineos, evidenciando una mezcolanza de pueblos e influencias diversas llegadas desde el Mediterráneo pero siempre con una peculiaridad que los hace únicos como la cerámica, las damas y su vestimenta, la forma de sus ajuares, sus armas, etc.

Sus poblados se situaban en lugares estratégicos donde controlar el territorio circundante, con poblados de dimensiones modestas y con viviendas u otros edificios dispuestos de formas variadas, longitudinal, circular, dispersos, etc. No en todas partes era igual el nivel de organización urbana ni en un mismo lugar a lo largo del tiempo, la complejidad social influía mucho en la estructuración urbana así como la influencia exterior. En muchos asentamientos destacaba el potencial de sus murallas.

Es destacada la importancia de estos asentamientos, algunos perdurables hasta la actualidad así como torres o atalayas a modo de puestos de control del territorio circundante cuando están en el medio rural, ciclópeas. El asentamiento de El Oral (Provincia de Alicante)puede servirnos de ejemplo de asentamiento ibérico avanzado con estructura urbana, arquitectura doméstica y cultura popular sencilla pero no por ello refinada. Por este mismo estilo son otros poblados que irán evolucionando por las influencias externas, que poseían incluso templos urbanos a diferencia de los templos rurales y aislados del sur. No por ello carecían de santuarios naturales como en Collado de los Jardines en Despeñaperros o en La Serreta de Alcoy.

La arquitectura funeraria destaca por el túmulo cuadrangular escalonado que protegía urnas cinerarias y ajuar funerario, al estilo del monumento de Pozo Moro. Hay también tumbas de cámara semienterradas o cubiertas, algunas sólo galerías otras con corredor incluso.

ESCULTURA IBÉRICA

La escultura ibérica pese a tener rasgos propios, estará marcada por un fuerte componente orientalizante e influencia griega en esculturas fantásticas, humanas de gran realismo, de dioses…El material empleado solía ser caliza o arenisca, sobre la que se aplicaba una capa de estuco para luego darle pintura. Se trata de obras que no siguen un canon puesto que interesaban más los detalles.

La temática más destacada, aparte de las damas, es la de animales fantásticos y otros reales, como el León de Baena o la Bicha de Bazalote, entre otras. Pudieron ser más apotropaicos que decorativos en monumentos arquitectónicos o funerarios importantes junto con otras figuras de guerreros, divinidades y otros animales reales y fantásticos, algunos formando conjuntos incluso, luchando, montando a caballo como Hombre en lucha con un grifo en Porcuna. Los guerreros aparecen armados con sus escudos espadas, casco, lucha entre ellos mismos…

La Dama de Elche es un busto cuyo rostro tiene unos rasgos y perfección nos remite a diosas griegas. Debió de ser una diosa o en su defecto una mujer importantísima ataviada de forma ostentosa recordando a las fallas con peinetas, colgantes collares. En la parte trasera tenía un hueco para ofrendas.

La Dama de Baza es una diosa entronizada que presidía una tumba de fosa cuadrangular, su trono tenía un respaldo alado y en conjunto servía de urna monumental cobijando la urna con las cenizas en uno de sus lados. En cuanto a vestimenta y algo de adornos nos remite a la Dama de Elche, pero si aquélla destaca por sus joyas ésta destaca por su policromía y su cercanía a lo humano y no tanto a lo divinizado.

En el Cerro de los Santos en Albacete se han hallado numerosas evidencias sobre estatuaria de todo tipo de tamaños, al igual que en otros lugares mostrando el plano más popular y característico del arte ibérico con rigidez, carencia de proporciones, esquematismo, vestimenta, joyas y peinados propios… De éstas destaca la Gran Dama, la gran estatua femenina de Llano de la Consolación, la gran figura sedente de Verdolay, los équidos del Cigarralejo, o las de los santuarios naturales Despeñaperros y otros lugares como La Serreta de Alcoy donde abunda una amplia variedad de exvotos.

CERÁMICA Y ARTES INDUSTRIALES

La cerámica ibérica se caracteriza por la mezcla de tradición y asimilación, existiendo una amplia variedad en una masiva producción que permite establecer cronologías y escuelas regionales incluso. En este momento que se ha generalizado el uso del horno de torno rápido la cocción y otras técnicas se mejora la calidad notablemente.

En el sur predominan las decoraciones geométricas sencillas alternándose con motivos vegetales y animalísticos por lo general con no mucha policromía. La cerámica del Levante guarda parecidos con ésta del sur, habiendo también cerámicas grises y de otros tipos, surgiendo más adelante estilos figurativos originales de clara influencia helenística hasta crear un lenguaje decorativo propio. Podemos hablar de dos estilos, el de Oliva-Liria (narrativo) y el de Elche-Archena (simbólico). La decoración del estilo narrativo recogen escenas cotidianas, de caza y de guerra e incluso aparecen algunos letreros, sin descifrar. El estilo simbólico tiene un dibujo cuidado con temas figurativos de aves, posibles divinidades, temas abstractos…

Los adornos de exvotos y de las esculturas antes nombradas muestran la afición de estas gentes por las joyas, habiendo una amplia producción de todo tipo de éstas así como vajillas y otros recipientes tanto cerámicos como de metal. Lo mismo ocurre con brazaletes, espadas, escudos, arreos, broches de cinturón, fíbulas, etc.

viernes, 22 de abril de 2011

HISTORIA DEL PENSAMIENTO ARQUEOLÓGICO

I. IMPORTANCIA SOBRE EL ESTUDIO DE LA HISTORIA DEL PENSAMIENTO ARQUEOLÓGICO

En el estudio de la arqueología como disciplina no sólo importan las técnicas y la metodología, sino su cuerpo teórico y la fragmentación de este cuerpo teórico porque hay que trascender de las limitaciones de unos y de otros para desarrollar así una ciencia global y con un amplio campo de visión.

En primer lugar encontramos el debate sobre la cientifidad de la arqueología en cuanto a la objetividad de sus interpretaciones, libre de todo juicio de valores. Por ello es importante paralelamente tratar el contexto en el que surgen y se desenvuelven estos corpus teóricos así como los factores que han contribuido a ello.

Según R. G. Collingwood ningún problema histórico debería ser tratado sin estudiar antes la historia del pensamiento histórico sobre él. Ante la dificultad de establecer una conjunción de todo el corpus teórico y en algunos casos incluso una reconciliación, es preciso abordar el tema de cuáles deben de ser los objetivos de la disciplina y cómo llegar hasta ellos. La arqueología ha experimentado un largo período de formación y consolidación en el que ha predominado la descripción y clasificación a la explicación e interpretación de los datos hallados. Ha pasado por diferentes paradigmas, algunos incluso siguen vigentes. Este problema plantea la cuestión sobre las relaciones entre escuelas teóricas, y su sustitución o convivencia. Con todo ello, la historia de la arqueología ha implicado desde sus inicios hasta hoy un crecimiento acumulativo de conocimiento sobre el pasado y no en un proceso lineal precisamente. En la diversidad teórica además de factores contextuales puede hablarse incluso de diversidad regional y diferencias culturales, a lo que Trigger ha identificado la colonialista, la nacionalista y la imperialista.

De los factores que influyen a la arqueología cabe destacar el social, al que el autor presta más importancia, la capacidad de acumulamiento de datos arqueológicos y su posterior tratamiento, intereses de estudio dentro de la misma interpretación de datos, el contexto constitucional, los fondos económicos destinados y el desarrollo científico, entre otros.

En años más recientes, la arqueología ha estado muy influida por los relativistas respecto al concepto de ciencia como una empresa racional u objetiva, evidenciando que el contexto condiciona no sólo el criterio de selección de datos, sino también la manera de interpretarlos.


I.a. LA INTERPRETACIÓN ARQUEOLÓGICA

La labor de la arqueología como ciencia es explicar qué sucedió en el pasado y todo ello a través de la interpretación del registro arqueológico. La interpretación depende de muchos factores tanto internos como externos al investigador y fruto de sus conclusiones pueden clasificarse las teorías en categorías altas, medias o bajas.

- TEORÍAS DE NIVEL BAJO: generalizaciones basadas en regularidades observadas empíricamente y nunca referidas al comportamiento humano.

- TEORÍAS DE NIVEL MEDIO: generalizaciones basadas en regularidades en diversos casos entre dos o más conjuntos de variables, como referencias al comportamiento humano.

- TEORÍAS DE NIVEL ALTO: reglas abstractas que explican las relaciones entre proposiciones teóricas, como el Evolucionismo, el Historicismo, el Materialismo, etc.

Por otro lado queda el debate de hasta qué punto es correcto generalizar y si es así qué nivel de eficacia tiene, pues no es lo mismo una generalización universal acerca de la evolución cultural a una particular del cambio cultural notado en un determinado registro arqueológico.

II. LA CONFORMACIÓN DE LA ARQUEOLOGÍA COMO DISCIPLINA

El ser humano desde tiempos remotos miraba hacia el pasado en busca de sus orígenes y de la explicación de su ser y de formas diversas ya desde la Antigüedad, con mitos y leyendas y luego con la historia escrita y veneración de restos materiales de diversa índole. En Egipto la conservación y monumentos pasados constituía el nexo de unión con etapas cercanas al tiempo de la creación y unificación de Egipto. En Grecia y Roma su producción narrativa se basaba generalmente en el interés por conservar los logros conseguidos y ensalzarlos. En la Edad Media la visión providencialista les hacía mirar hacia el pasado con la Biblia como guía y no transigiendo de sus enseñanzas.

Ya en el Renacimiento el interés de conocimiento, las fuentes y la distancia histórica cambiaron, querían sobrepasar del estatismo que con el que caracterizaban a la Edad Media y comprender y emular lo mejor posible la vida en la Antigüedad en literatura, artes, arquitectura, política, etc. Comenzaron a realizarse viajes por el Mediterráneo en busca de los vestigios de este pasado, como el caso de Ciríaco de Ancona, y a interesarse por literatura, moneda, obras de arte, edificios públicos, etc. tanto es así que se instauró la grafía clásica copiada de inscripciones.

Se fijaba el interés en objetos descontextualizados y en coleccionarlos, sin darles más valor que el de mera reliquia. Todo cambió a partir de Winckelmann y su obra Historia del Arte Antiguo en el que estableció la Historia del Arte como una rama diferente de los estudios clásicos y en la que periodizó estilos, describió y reconstruyó obras a partir de escritos y de copias, definió modelos ideales…en definitiva extendía el estudio del pasado a la cultura material. Con el modelo de desarrollo de los estudios clásicos se fijaron luego la Egiptología y la Asiriología, los descubrimientos de culturas diferentes en Egipto y Mesopotamia dieron a conocer algo distinto al modélico arte clásico y comenzó con ello su estudio sistemático tanto en escritura como de los vestigios materiales dejados. Lo mismo ocurrió con el tiempo en otros lugares como China, la India, Norteamérica, etc.

En Europa septentrional el gusto y estudio por el anticuarismo versó también en la escritura y literatura, así como en el pensamiento. Comenzaron a hacerse compilaciones acerca del conocimiento del pasado, de descripciones, colecciones, etc. Del mismo modo se comenzaron a coleccionar objetos de todo tipo, se publicaron obras, fundaron instituciones de anticuaristas y de estudio del territorio y del pasado, creció el interés por el patrimonio de los pueblos…

En la Ilustración, ante la idea de modernidad y progreso, surgió la duda de si lo Antiguo era mejor que lo moderno. Fue en un momento de revoluciones científicas y de un mayor cuestionamiento de las enseñanzas reveladas, se hablaba del cambio, del progreso, de cuestiones relacionadas con una visión evolucionista de la Historia humana… y todo esto mucho antes de Charles Darwin.

Posteriormente con Descartes el estudio de las antigüedades también recibió influjo del desarrollo general de la metodología científica y en el Romanticismo se amplió el campo de interés hacia los estudios de los vestigios que habían quedado de la Edad Media y de la Prehistoria. Trigger afirma que el Romanticismo pudo ser el instrumento que estimuló el mayor interés por las excavaciones y más aún por las de tumbas. Por esta misma época también comenzaron a realizarse preguntas acerca de los indios de América sobre sus orígenes, procedencia e incluso haciendo comparaciones etnológicas y bajo ciertos postulados evolucionistas como el trabajo de Lafitau sobre la religión y costumbres amerindias.


II.a. LA ARQUEOLOGÍA CIENTÍFICA

Sin embargo, hasta este momento el conocimiento histórico estaba bastante apegado a las evidencias escritas e incluso tradiciones orales en algunos casos, lo que hacía a los llamados anticuarios no estar muy seguros acerca del curso natural de la Historia y mucho menos a comparar cronológicamente objetos de los que se carecía de evidencia escrita que los mencionara. Del estudio sobre la Prehistoria, carentes de datos escritos y de la consiguiente necesidad de datar surgió la Arqueología científica. Por un lado estaba el interés por la datación y por otro el interés sobre el Paleolítico.

El danés C. J. Thomsen puso la primera piedra en una datación cronológica carente de la evidencia y refuerzo de otros datos escritos. Ideó la Teoría de las Tres Edades: Piedra, Bronce y Hierro; para ello disponía ya de ciertas evidencias. Clasificó y sistematizó los artefactos en varias categorías de uso y dentro de estas divisiones, otras atendiendo al material, y forma. A partir de ahí fue estableciendo un examen aún más amplio que le llevó incluso a subdividir susodichas tres edades.

Jens J. A. Worsaae, discípulo de Thomsen, realizó excavaciones que confirmaron la cronología de Thomsen e incluso hicieron ver que tal esquema era aplicable a otras regiones. Aportó mucho también en cuanto a la investigación interdisciplinaria en Arqueología y proporcionó un modelo aplicable en todo el mundo.

Se acuñó el término de Prehistoria por parte de Daniel Wilson aludiendo al estudio de un período carente de documentos escritos. Mediante la seriación y la estratigrafía se pudieron comenzar a construir cronologías, se generalizó la datación relativa y la influencia de las ideas de evolución geológica y biológica.

El camino que se estaba tomando y los hallazgos conseguidos desafiaban a la cronología bíblica tradicional. Haber hallado restos físicos y materiales humanos asociados a mamíferos ya extinguidos fue algo muy debatido porque supondría presencia antes de la creación de la humanidad según la fecha propuesta a raíz de ciertas estimaciones bíblicas. Jacques Boucher de Perthes acuñó el término antediluviano en cuanto a datación relativa y fue por ese momento cuando se estaban llevando a cabo estudios geológicos por parte de Charles Lyell. Ahora el debate se centraba en cuestiones catastrofistas o continuistas así como evolucionistas para llegar finalmente a la conclusión de que existía una sólida evidencia de que los seres humanos habían coexistido con mamíferos extinguidos en algún tiempo muy lejano. Del mismo modo se aceptó por muchos científicos la teoría evolutiva de selección natural de Darwin.

Por otro lado, fueron estructurándose y organizándose mejor las etapas en las que Thomsen dividió la Prehistoria a tenor de los distintos tipos de artefactos e incluso de animales. Ante ello respondió Gabriel de Mortillet que tal subdivisión debía basarse mejor en criterios culturales que paleontológicos, siguiendo el ejemplo de Lubbock que ya había dividido la Edad de Piedra en Paleolítico y Neolítico. De igual modo Mortillet siguió la costumbre de los geólogos de utilizar yacimientos-tipo para denominar tales clasificaciones (Musteriense, Auriñaciense…).

A partir de 1860 comenzó el interés de los etnólogos por las comparaciones, y con ello a hacer cada vez mayor énfasis en las formas de vida. Con ello se inició a tratar el concepto de cultura así como los distintos estadios de desarrollo que lo caracterizaban, siendo las teorías de Tylor y Morgan las más aceptadas por aquel entonces. Mortillet por su parte decía que todos los grupos humanos pasaban por estadios de desarrollo similares y que la humanidad era muy antigua.

Con el tiempo se iba retrasando aún más la antigüedad de la Tierra, pero aún no se sabía lo suficiente acerca de las secuencias prehistóricas que habían tenido lugar fuera e incluso dentro de Europa como para establecer una teoría evolutiva más general. En Egipto y Mesopotamia, se comenzaron a realizar hallazgos que cambiaron por completo la visión europeísta y en Norteamérica los estudios de túmulos y de tribus indias pretendían aclarar los orígenes del poblamiento de esa parte del continente. Mientras tanto el interés por la Arqueología y por el método arqueológico crecía por momentos en cuanto a la búsqueda de claves para entender el pasado.

III. LA SÍNTESIS IMPERIAL

Entre 1860 y 1870 se une la arqueología prehistórica y la etnología para reforzar sus postulados evolucionistas, creyendo en la evolución unilineal. El problema llegó cuando comenzaron a explicar las causas acerca de las diferencias de desarrollo entre unas sociedades y otras en un contexto en el que los nacionalismos y las ideas románticas dieron paso a una visión evolucionista, apareciendo cada vez más factores raciales en las teorías de los investigadores y teóricos del momento para así explicar las variaciones en el grado de desarrollo de los diferentes grupos a lo largo de la Historia humana. El Darwinismo por su parte reforzó el punto de vista evolucionista sobre la evolución cultural. En ese momento prácticamente todos los estudios y teorías intentaban explicar el porqué de las diferencias entre el grado civilizatorio de sociedades contemporáneas en comparación con otras denominadas primitivas que se estaban descubriendo y estudiando para intentar hallar una respuesta a tales analogías y las causas que han llevado a ello.

John Lubbock, bastante apegado a la teoría de evolución cultural unilineal, creía que los pueblos menos avanzados tecnológicamente eran más primitivos cultural, intelectual y emocionalmente que los civilizados. Se interesó por los rasgos y características culturales propias de cada grupo estudiando el grado evolutivo atribuido en comparación con la civilización de la época.

Dentro de este contexto se enmarca la arqueología colonial tanto en América como en Asia y África, siempre de la mano de europeos o norteamericanos. Se vio en África todo un museo viviente del pasado humano. Comenzaron a acudir al Difusionismo para explicar la diversidad y complejidad cultural y tecnológica. Se llegó hasta tal punto que no sólo se hablaba de Difusionismo desde Egipto o Mesopotamia, sino dentro de Europa y Norteamérica. En el proceso de colonización europea la raza blanca quedaba retratada como aquella que volvía a sus orígenes. Sin embargo pronto cambiará esa visión, cuando se descubran los primeros restos de homínidos y australopitecos. Se confirmó la teoría evolutiva de Darwin aún más y se concedió a África la consideración de cuna de la humanidad.

La arqueología colonialista lo que hizo fue denigrar a las sociedades nativas que los europeos intentaban dominar o reemplazar bajo la justificación de que desde tiempos prehistóricos han sido incapaces de tomar la iniciativa de su propio desarrollo.

IV. HISTORICISMO CULTURAL

A fines del siglo XIX con el auge de los nacionalismos y la profusión de hallazgos de material arqueológico surge una corriente teórica centrada en la definición de las culturas arqueológicas y basada en el sentimiento de identidad étnica. El interés en este enfoque reside en que ahora las naciones querían ver cuáles eran sus orígenes y cómo habían vivido sus ancestros. Se centran en lo que es la Historia y el desarrollo de pueblos concretos. Comenzó el interés por la grandiosidad del pasado de los pueblos y se opuso a las arqueologías colonialistas, porque aquellos estados coloniales comenzaron a mirar hacia su pasado y a proclamar la riqueza de culturas pasadas frente al país que lo sometía.

Por otro lado, con el cuestionamiento de la idea de progreso, se buscan razones externas para los conflictos y para explicar el cambio cultural, llegando incluso a doctrinas raciales. El éxito de las teorías difusionistas viene de su explicación del cambio cultural marcado por el escepticismo en la creatividad humana. Se decía que los instrumentos no han sido inventados más de una vez, que la invención va de la mano de la difusión y dicha difusión creaba áreas culturales. Cada cultura sería el producto de una serie de influencias y aportaciones exteriores matizadas por su propia idiosincrasia.

El creciente énfasis en la distribución geográfica y en la cronología hizo que Montellius fijara una catalogación cronológica según el estudio de numerosos restos arqueológicos Paleolíticos, Neolíticos y de la Edad de los Metales. La novedad se centra además en su teoría según la cual la tecnología se desarrolla porque los seres humanos utilizan su poder de raciocinio para idear formas más efectivas de controlar la naturaleza y hacer así sus vidas más fáciles y seguras. Observó variaciones regionales y propuso una teoría bastante controversista en la cual fijaba los orígenes en Oriente, hecho que o no fue aceptado por los eurocentristas o que se justificaran las intervenciones coloniales en dichas regiones orientales para buscar orígenes.

Los arqueólogos historicista, uno tras otro abordan de diferente manera el concepto de cultura por la creciente preocupación por la etnicidad e identidad de los pueblos y sus manifestaciones y vestigios. Se trata de un concepto de difícil definición, tanto que el propio Trigger (1989, p.157) comenta que “el hecho de llamar culturas o civilizaciones a conjuntos de material arqueológico prehistórico geográfica y temporalmente restringidos y su identificación como los restos de diversos grupos étnicos parece haberse producido de manera independiente en varios arqueólogos como Childe, Olf Rygh, A. Götze…”.

Con Gustav Kossina: y su obra El origen de los alemanes se produce un vuelco en la historiografía historicista y más aún la de carácter difusionista y racial. Con un fanático patriotismo, decía que “la arqueología era la más racional de las ciencias y los alemanes el sujeto más noble de estudio arqueológico”. Lo que aportó fue que las culturas son un reflejo inevitable de la etnicidad, que la continuidad cultural indicaba continuidad étnica y ello determinaba a la llamada arqueología de los asentamientos o provincias culturales y con ello las variaciones étnicas y la capacidad inventiva o pasiva de cada una.

En años posteriores las teorías y definiciones se diversificaron, cabe destacar a V. Gordon Childe y su complejo mosaico de culturas de la prehistoria de toda Europa definiéndolas a partir de una serie de fósiles directores, que son capaces de identificar a una cultura pero no definirla y con ello trazar su origen, movimientos e interacción

En Estados Unidos la arqueología estaba bastante vinculada a la antropología y de hecho el enfoque histórico-cultural se desarrolló como respuesta a una toma de conciencia cada vez mayor sobre la complejidad del registro arqueológico y su interpretación.

V. LA ARQUEOLOGÍA MARXISTA SOVIÉTICA

La arqueología soviética y la occidental se han desarrollado de manera contrastada, pero con el tiempo parecen haber llegado a la determinación del mismo tipo de problemas. El interés por aumentar el conocimiento acerca de los orígenes y de la historia de muchos de los grupos étnicos que componían la Unión Soviética hizo que la arqueología aquí haya gozado de una buena reputación, excelente dotación económica e instrumento de educación. Fue donde se comenzaron a aplicar los postulados marxistas al estudio de la Historia.

Con la Revolución se produjo un acercamiento hacia el conocimiento científico y eliminación del misticismo. Comenzaron a realizarse excavaciones sistemáticas, programadas y financiadas por el Estado, se institucionalizó la arqueología y comenzaron a interpretarse tales hallazgos. Muchos marcharon al exilio y otros se quedaron, intentando aplicar conceptos del materialismo histórico a la arqueología.

Se desarrolló una arqueología centrada en las pautas de asentamiento y en la explicación social de los datos arqueológicos, intentaron explicar los cambios según factores sociales internos, se incrementó el interés creciente por el estudio de los datos desde un punto de vista ecológico. Observaron que cada sociedad era el resultado de su propia historia individual. Por ello intentaron aportar a los datos arqueológicos valores para la sociedad y explicar en términos marxistas los cambios producidos a lo largo de la Historia rusa desde su Prehistoria más lejana. Se desarrollaron excavaciones a gran escala en asentamientos, campamentos, talleres, necrópolis, etc.

Los arqueólogos soviéticos analizaron el modus vivendi, los comportamientos sociales, prácticas rituales y funerarias, empezaron a tener en cuenta los factores externos que desencadenan el cambio a modo de influencias económicas y políticas que las sociedades adyacentes ejercen unas sobre otras. Usan cierta teoría del cambio lingüístico en la que decían que una etnia podía cambiar de lengua pero no por ello evolucionar a otra diferente. Rechazaron la metodología formalista por considerarla un obstáculo para el desarrollo del enfoque marxista en la interpretación de los datos arqueológicos.

La diversidad cultural del registro arqueológico era cada vez más evidente, llegaron a interesarse por la etnogénesis, a especializarse en el estudio de períodos y culturas específicas y por ello a acercarse hacia un enfoque historicista. Empezaron a ser conscientes de que había mucha más evidencia que requería una explicación y ello tras Stalin fue posible gracias a la liberalización creciente de la vida e investigación soviética en general, comenzó a fluir información y conocimientos desde fuera y hacia fuera de la Unión Soviética.

Ningún arqueólogo soviético cuestionaba la validez del materialismo histórico como explicación del comportamiento humano, el deber de los arqueólogos es elaborar métodos de transformación a raíz del conocimiento adquirido por los datos arqueológicos. Creen también que muchas de las técnicas esenciales usadas para analizar los datos arqueológicos son relativamente inmunes a los presupuestos sociales y políticos.

V.a. IDEALISMO Y NEOMARXISMO

Actualmente existe cierto debate sobre el peso de la economía o de la religión e ideología como base en la superestructura de todas las sociedades. Según Kristian Kristiansen la ideología es un factor activo y presente en todas las sociedades y que detrás de cada producto material de una cultura hay una idea. Se pretende elevar la esfera ideológica hacia un importante papel explicativo. La ideología nunca llega a poseer el control total sino que se convierte en el diálogo entre opuestos así como la relación entre explotadores y explotados para mantener sus respectivas posiciones y legitimar así el orden.

La creciente concienciación sobre el peso de la ideología ha llevado a los investigadores a pensar que las cuestiones tratadas en arqueología están influidas por ideas generales, tanto en el momento de vida de los restos arqueológicos como en las actitudes de los arqueólogos. Ello se debe a la idea de que las interpretaciones históricas están siempre al servicio de los intereses de clase.

VI. EL FUNCIONALISMO

En el Historicismo Cultural se extraía mucha información pero no se llegaba al conocimiento sistémico del comportamiento humano. A comienzos del siglo XX Malinowski y Radcliffe-Brown dijeron que el comportamiento humano puede ser entendido mucho mejor relacionándolo con los sistemas sociales concebidos éstos como un conjunto de elementos funcionalmente interdependientes, postulados influidos por Émile Durkheim, propugnando el estudio de las sociedades y sus relaciones sociales a raíz de la constitución interna de los grupos humanos como sistemas integrados con partes enlazadas como si de un organismo vivo se tratase. A medida que las sociedades se iban haciendo más complejas, esa fuerza cohesiva de solidaridad mecánica o creencias compartidas cesaba y era cuando la unión se convertía en solidaridad orgánica. Posteriormente se comenzaron a realizar investigaciones sistemáticas del paisaje, del medio ambiente y del clima en el que se encontraban contextualizados los yacimientos para ver el impacto y evidenciar las adaptaciones de las sociedades humanas con respecto al medio que las rodea.

Grahame Clark aportó otro enfoque funcionalista. En su obra Archaeology and Society defendía que la arqueología debía ser un estudio acerca de cómo se vivía en el pasado, examinando los restos arqueológicos desde un punto de vista funcionalista. También puso de relieve el papel de la cultura como un sistema adaptativo. En trabajos posteriores se preocupó por los mecanismos que articulaban a cada sociedad, por los cambios ambientales, por la economía, asentamientos, refugios, tecnología, modelos de subsistencia…Consideró el cambio como una respuesta a un desequilibrio temporal desencadenado por cambios ambientales, fluctuaciones de población, contactos culturales, innovaciones tecnológicas, etc.

En Estados Unidos la arqueología funcionalista se desarrolló próxima al historicismo, elaborando listados de artefactos atendiendo a su función, así como la planta de poblados y otros edificios para explicar, o al menos intentarlo, el porqué de tal estructura y forma y su función. Sin embargo se trataba más de clasificar características etnográficas que de intentar interpretar la cultura material. Con el tiempo se llegó a la convicción de que los arqueólogos tenían que interpretar los artefactos como partes de un sistema cultural total e integrantes de una organización política, social y económica.

Taylor criticó la elaboración de listas y las comparaciones estadísticas de éstas proponiendo un enfoque conjuntivo que tratase las relaciones funcionales dentro de una cultura prehistórica, haciendo una distinción entre las construcciones mentales de las culturas estudiadas y los productos de éstas. Decía que los arqueólogos debían recuperar toda la información posible mediante el análisis, síntesis del material hallado y unos estudios comparativos para así obtener el conocimiento general de la naturaleza y el funcionamiento de la cultura ya que ésta es una entidad funcional que abarca componentes sociales, políticos y económicos que los arqueólogos debían estudiar holísticamente desde dentro.

Por el mismo camino se movía la arqueología ecológica y de los asentamientos de Julien Steward, quien destacaba el papel desempeñado por los factores ecológicos en la formación de los sistemas socioculturales prehistóricos, la importancia de atender al análisis ecológico del comportamiento humano. Por ello apostaba al igual que Clark por la multidisciplinariedad en el estudio de los restos arqueológicos para interpretar los cambios en la economía, tamaño de la población, modelos de asentamiento, captaciones de recursos, etc.

De todos los enfoques funcionalistas que se desarrollaron, la arqueología de los asentamientos centrada en la inferencia de los modelos de comportamiento social y su rechazo del determinismo ecológico es el que más se acerca a la antropología social de Durkheim.

VII. EL NEOEVOLUCIONISMO

El Neoevolucionismo apareció en Estados Unidos en la década de los sesenta rompiendo con el evolucionismo unilineal y argumentando que existía cierto proceso evolutivo que había permitido a los seres humanos controlar mejor su entorno y que preservaban su estilo de vida familiar a no ser que fuesen forzados al cambio por factores que estaban fuera de su control. Sus precursores eran Julien Steward y Leslie White.

L. White defendía el concepto de “Evolución General” y aquellas culturas que no podían seguir a la cabeza eran superadas o absorbidas por otras más avanzadas. Las culturas son como elaborados sistemas termodinámicos que evolucionaban para conseguir sus propias necesidades y se componían de elementos tecnoeconómicos, sociales e ideológicos. Hablaba de determinismo tecnológico, privilegiando las relaciones entre tecnología y sociedad por encima de otras relaciones.

Steward postulaba por un evolucionismo multilineal y ecológico, más empírico. Sabía que había diferentes formas en que habían evolucionado las culturas en ambientes naturales diferentes y las supuestas similitudes constituían un núcleo cultural que abarcaba modelos económicos, políticos y religiosos.

Por su parte M. Sahlins y E. Service intentaron reconciliar estos enfoques planteando los estadios de banda, tribus, jefaturas y estados. Marvin Harris habló de un determinismo económico al defender en la formación de los sistemas culturales todo un abanico de condiciones como la demografía, tecnología, relaciones sociales… Pero todos, en mayor o menor medida, contemplan el comportamiento humano como algo que se ha conformado debido a condicionantes externos.

Se dio paso a una nueva vía en la que se comenzaban a analizar y estudiar muchos más factores además del humano en cuanto al cambio cultural así como los supuestos estadios o niveles de desarrollo y el peso de dichos factores como tecnología, medio ambiente, economía, etc.

VIII. LA NUEVA ARQUEOLOGÍA

La Nueva Arqueología surgió en la década de los 60 a raíz de un artículo de Joseph Caldwell titulado The New American Archaeology en el que hablaba de las nuevas tendencias y bagaje teórico de la arqueología en Norteamérica. Surgió a partir de ese momento una nueva escuela teórica que buscaba nuevos métodos y enfoques en arqueología, hasta que Lewis Binford prácticamente esbozó el programa en su obra New perspectives in Archaeology explicando la amplia gama de similitudes y diferencias del comportamiento cultural haciendo especial énfasis en el cambio sistémico y en la evolución cultural. Usó la Teoría de los Sistemas y usaba la analogía etnográfica para entender mejor caminos evolutivos de las sociedades humanas.

Trataba a la cultura como un sistema de adaptación al medio integrado por diversos subsistemas relacionados entre sí: tecnología, ideología, política, sociedad, etc. y siempre tiende al equilibrio, por ello cualquier variación influye al resto. Considera a las relaciones entre tecnología y el medio ambiente como factores clave en la determinación de los sistemas culturales y, con ello, del comportamiento humano.

El objetivo final es elaborar una ciencia contrastable y con modelos además del empleo de multidisciplinariedad.

IX. LA ARQUEOLOGÍA CONTEXTUAL

Ian Hodder propone un enfoque contextual en el que postula que la cultura material es además un elemento activo en las relaciones de grupo que puede usarse para disfrazar o para evidenciar relaciones sociales, es un elemento activo de interacción social. Para Hodder hay muchos factores que influyen y que hasta ese momento no se habían tenido en consideración, incluso la higiene o posibles rivalidades, porque todo influye en mayor o en menor media y por ello los arqueólogos necesitan examinar todos los aspectos posibles de una cultura arqueológica para poder comprender el significado de todas y cada una de las partes que la componen.

Presta atención de igual modo a las expresiones simbólicas por la relación entre mito, mentalidad, ideología, creencias con las representaciones simbólicas en materia de continuidad, transformación o variantes. Del mismo modo también serían importantes las tradiciones.

X. COMENTARIO ACERCA DE LA OBRA Y DEL AUTOR

Trigger ha tratado a grandes rasgos los pasos que se han seguido los pasos que ha seguido la arqueología hasta el momento en el que se decidió a escribir esta obra. Se trata de una obra extensa aunque no pesada, abarcando de forma medianamente sintética y bien argumentada y reforzada la historiografía arqueológica en todas sus vertientes y proceso que ha seguido desde sus inicios hasta la actualidad.

Hallamos claramente diferenciadas tres partes, una primera parte acerca de la conformación de la arqueología como ciencia desde el mero interés por el pasado allá en la Antigüedad, otra parte, objeto central de la obra, que es en donde el autor abarca el extenso corpus teórico y otra parte final a modo de conclusiones y de la actualidad sobre la arqueología.

Al principio Trigger muestra claramente las intenciones de su obra así como emplea un primer capítulo entero para hablar acerca de la importancia de explicar la historia del pensamiento arqueológico y la diversidad teórica existente. En la totalidad del libro hace un largo recorrido por autores y obras así como instituciones, acontecimientos, etc. en su explicación de aquello que trata en su libro, denotando un excelente conocimiento tanto de historiografía como de autores, teorías, obras, etc. El resultado ha sido contener en unas 300 páginas prácticamente la historia de la arqueología como ciencia y por ello poseedora de un corpus teórico variado. Habrá aspectos que se halla pasado por alto, simplemente por no querer incidir más en unos temas que en otros o por no considerarlos importantes para la obra, pero como he dicho, el resultado ha sido brillante.

En la última parte habla de la actualidad de la arqueología como ciencia en cuanto a la extensa diversidad que posee, y con ello incide en el debate acerca de sus verdaderos objetivos actualmente como en su relación con otras ciencias debido a la cada vez más precisa necesidad de multidisciplinariedad o por ella misma. Alude también al relativismo y sus críticas hacia el concepto de ciencia y más aún en el caso de las componentes de las ciencias sociales, entre ellas la arqueología. La arqueología es ante todo una ciencia empírica basada en la captación de datos mediante una serie de técnicas y posterior interpretación de éstos. Como ciencia debe tender a la falsabilidad de sus hipótesis para hallar su veracidad, pero aún así se alude demasiado a la subjetividad.

Trigger es una persona de grandes conocimientos y dominio de la disciplina, sin embargo su manifestado marxismo ha dotad a sus análisis de un enfoque muy particular. Por un lado realiza un extenso análisis del contexto en el que se mueve las teorías o autores de los que habla para intentar mostrar al menos de forma aproximativa supuestas influencias y por otro que el papel otorgado a la economía, como buen marxista que es. Pese a ello, pienso que no es un límite en cuanto a sus razonamientos y planteamientos teóricos, sino un aporta más al contenido porque pretende explicar la diversidad teórica así como sus causas y consecuencias y a la vez muestra que es difícil ser objetivo en esta ciencia ni tan siquiera en planteamientos teóricos y de alto nivel como los que éste plantea.

Como señala Trigger es precisa la curiosidad por conocer los entresijos de la arqueología en materia de teoría, más allá de la praxis porque así se conocen los postulados que hay detrás de cada planteamiento e interpretación para una mejor comprensión y por un lado saber de lo que estamos tratando y por otro tener un extenso y variado dominio teórico para poder abarcar con una visión amplia tanto a la arqueología como a su objeto de estudio.

Con ello además, no solo aprendemos sobre arqueología sino de otras ciencias tanto naturales como sociales dado que como ciencia todas han pasado por unos paradigmas desde el formativo hasta el actual en el que se encuentren y que el hecho de que ninguna hipótesis sea definitiva hasta que se desmienta prueba que siempre va a existir diversidad y en dicha diversidad los argumentos convivirán o se sustituirán.

De: TRIGGER, B.G. Historia del pensamiento Arqueológico. BARCELONA: Crítica 1992

miércoles, 23 de marzo de 2011

EL ROMÁNICO DEL CAMINO DE SANTIAGO

IMPORTANCIA Y ACTUALIDAD DEL CAMINO DE SANTIAGO Y DOCUMENTACIÓN DEL TRABAJO
El descubrimiento del sepulcro de Santiago el Mayor1, el primer apóstol mártir, independientemente de la controversia que existe sobre su autenticidad o no, supuso una gran oportunidad para los reyes cristianos del norte para sus intereses políticos y militares de Reconquista.
Estos reyes aprovecharon la ocasión y trajeron a gente de fuera por todos los medios, uno de ellos poblando el camino y dotándolo de una serie de instituciones, infraestructuras, monumentos, hospederías, etc. que provocó que la gente comenzara a peregrinar hacia Santiago de Compostela para obtener su gracia.
Desde el primer peregrino conocido, que fue el obispo Puy Gotesclaco en el año 950, hasta la actualidad han pasado más de mil años en los que en cada uno de ellos millones de personas recorren tal camino. El Camino de Santiago hoy día sigue ejerciendo un gran atractivo para todo tipo de personas y no sólo religiosas.

CONTEXTO HISTÓRICO CULTURAL
El Camino de Santiago fue resultado del proceso de conquista y repoblación peninsular por parte de los nacientes reinos cristianos del norte. Surgió a la altura del año mil en pleno surgimiento y difusión del románico por Europa, culminando con la Iglesia de Santiago de Compostela, sepulcro de dicho apóstol hacia el 1200.
A consecuencia del impulso cristiano y su interés por repoblar y establecer población y abrirse a Europa, Santiago se convierte en un lugar de peregrinación y por ello se lo dota de infraestructuras básicas para que pudiese hacerse con cobertura sanitaria, hospederías, mercados, posadas, etc. Lo mismo ocurre con la necesidad de seguridad como personal que les atienda y que eviten asaltos, robos y abusos, caminos, puentes, etc. Ello pudo conseguirse a través de una población establecida en las distintas zonas del recorrido, razón por la que esos monarcas incentivan la ocupación del territorio.
Todo este proceso dará lugar a la aparición de los primeros núcleos urbanos fundados expresamente a lo largo de la Ruta Xacobea, villas de corte europeo con funciones principalmente económicas, en las que se desarrollarán la artesanía y el comercio sobre todo. En el sector aragonés destaca el auge adquirido por Jaca desde 1063 en que se convierte en la capital del reino y sede episcopal, así como lugar de inmigración franca. El poblamiento en esta ciudad se organiza a través de un fuero propio que va a servir de modelo a otros de la zona. En el sector navarro destaca el asentamiento en Pamplona de gente ultrapirenaica que ocupan el burgo de San Fermín. Nacen también poblaciones como Estella y Puente de la Reina.
La zona castellano-leonesa por lo general no tiene tanta población franca y se aplican fueros de otras zonas. En Logroño, que se puebla en 1095, se adopta el de Jaca. En León, los francos aparecen en Sahagún y en la propia capital, donde ocupan el barrio de San Martín. Nacen otros burgos como Castrogeriz, Villafranca del Bierzo y Burgos. La inmigración franca se produce por todo el siglo XII.
En la repoblación de la Ruta Xacobea intervinieron contingentes procedentes del sur de Francia y norte de Italia, así como de Alemania, Inglaterra y países nórdicos. Los móviles que inducen a la inmigración son ante todo económicos pues llegan principalmente artesanos y comerciantes. Con estos nuevos pobladores se desarrolla el comercio, prodigándose los mercados semanales o quincenales, cosa que propicia el impulso de las ciudades y de la vida urbana.
El Camino de Santiago adquiere su plenitud en la Europa plenomedieval, cuyas ciudades son villas itinerantes y alargadas, organizadas a lo largo del camino. En ellas, la calle principal es la del comercio y destacan por determinados edificios como hospederías y hospitales. Su apogeo se produce entre los siglos XI y XII siendo ya a partir del XIII cuando se observa una creciente decadencia principalmente debido al traslado de los ejes económicos al sur y este peninsular con las conquistas en Andalucía y Levante. Influye también en este hecho la diversificación de los itinerarios hacia Santiago; surgen rutas marítimas y otras terrestres alternativas que limitan el auge del camino francés.
Algo también a tener en cuenta es el proceso paralelo que se está dando en toda Europa ya que la Península al fin se abre al continente. La Plena Edad Media es una época de cierto optimismo político, demográfico y económico caracterizada por el comienzo de las cruzadas para recuperar Tierra Santa, de ahí a la inmensa cantidad de reliquias que llegan a Europa, del inicio del resurgimiento y nacimiento de nuevas ciudades que culminará en el Gótico y de prosperidad económica en cierto modo que favorece estabilidad.
Otro hecho a destacar es el miedo al año Mil, exagerado en la historiografía posterior pero aún así presente en la sociedad y mentalidad de la época y que podemos apreciar en tímpanos y en otros relieves que decoran los edificios, ya que en estos momentos no hay que perder de vista que tanto la escultura como la pintura están subordinadas a la arquitectura y además tienen un papel doctrinario y admonitorio. Por ello mismo, aparecerán en lugares simbólicos y transitados como pórticos, claustros, ábsides, capiteles, paredes, etc.
LAS RUTAS HACIA SANTIAGO DE COMPOSTELA
Las rutas hacia el sepulcro del apóstol Santiago tienen una gran importancia debido a las construcciones, infraestructuras, iglesias y otros monumentos que se sitúan a lo largo de éstas:
- CAMINO FRANCÉS: entra en la Península por Roncesvalles y Somport y recorre los reinos de Aragón y Navarra, León y Castilla.
- CAMINO DEL NORTE: recorre toda la costa Cantábrica y entra en Galicia por Ribadeo.
- CAMINO INGLÉS: ruta
marítima desde Inglaterra desembarcando en el puerto de la Coruña o del Ferrol.
- CAMINO PORTUGUÉS.
- CAMINO DEL SURESTE (Vía de la Plata).
Otros caminos van desde el sepulcro hasta el Cabo de Finisterre o hacen el recorrido que supuestamente hizo el sarcófago del apóstol mártir desde Palestina y con varios puntos de entrada en Galicia.

CARACTERÍSTICAS DEL ROMÁNICO DEL CAMINO DE SANTIAGO
Dada su extensión y la pluralidad de reinos existentes en la Península por aquel entonces habrá características comunes matizadas por ciertas variaciones regionales fruto de la influencia del románico catalán, y éste de clara influencia italiana, y de la idiosincrasia de cada región. También es necesario mencionar que no todo es importación francesa puesto que actualmente una revisión de las cronologías, plantas, trazados y otros documentos escritos ha dado a conocer que hubo intercambio cultural y artístico mutuo entre Francia y los reinos cristianos del norte de la Península.
El Románico es el primer estilo artístico común a nivel europeo. Su elemento fundamental es la sencillez, el purismo en sus líneas y formas. En España desaparece el eclecticismo imperante hasta ese momento, que mezclaba detalles bizantinos con influencias locales, paleocristianas o godas pero se siguieron usando los arcos fajones. Los templos tienen planta de cruz latina de tres naves, un crucero con un cimborrio que limita un extremo de la nave central, y una cabecera semicircular donde se sitúa el altar mayor. Según el tamaño de la construcción, los brazos del crucero albergaban capillas semicirculares llamadas absidiolos. La forma simbolizaría a Cristo en la cruz.
Los templos se orientaban hacia Jerusalén, por lo que las cabeceras se situaban en la fachada oriental, y la entrada, en línea recta opuesta, en la parte occidental. Esta fachada estaba siempre ricamente decorada, con molduras, columnas y capiteles donde se esculpían narraciones bíblicas.
El nombre de Románico le viene de forma peyorativa por tener algunos elementos heredados del arte romano como el arco de medio punto, bóvedas de cañón y de arista, técnicas constructivas y valor dado a los muros, volúmenes sencillos, iluminación controlada… La portada es el primer símbolo monumentalizador y por ello uno de los mejores soportes doctrinarios junto con el altar mayor. El sistema abovedado es muy pesado y para ello usan pilares potentes y contrafuertes exteriores, a estos pilares suelen adosarse columnas. En los capiteles puede haber representaciones bíblicas, bestiarios o escenas paganas.
En el Románico Pleno, en el que se enmarca el Camino de Santiago acudimos a una interrelación de núcleos que irradiarán soluciones artísticas gracias a la necesidad de repoblar, a la masiva llegada de peregrinos y al auge de órdenes monásticas. Entre los siglos XI y XII aparecen mecenas como Fernando I, Alfonso VI, Doña Urraca, Sancho Ramírez I y Alfonso el Batallador, entro otros.
Por lo tanto ya en Castilla en el Románico Pleno nos encontramos iglesias por lo general de tres naves, con triple ábside pensadas y dispuestas como tránsito, y por ello la importancia de las naves laterales. Disponen de arcos de medio punto, con bóvedas de cañón con arcos fajones y a los lados arcos formeros sobre los cuales puede sustentarse cuerpo de ventanales o triforio y en las naves laterales bóvedas de arista. Destaca el muro como elemento sustentante por su grosor y contrafuertes exteriores así como el escaso espacio que ocupan cuerpos de luces como ventanas saeteras.
Como aún la Península se debate entre las fuerzas cristianas y las fuerzas musulmanas, cada vez más a la defensiva, encontraremos elementos de clara influencia musulmana en arcos, dovelas decoradas y elementos constructivos.

EL ROMÁNICO EN ARAGÓN Y NAVARRA
El Románico en Aragón en el contexto del Camino de Santiago aparece en las regiones del Alto Gállego, La Jacetania y las Cinco Villas, Alto Aragón, por donde comenzaba el Camino de Santiago en la Península entrando por Somport desde Toulouse. Aquí aún se acusa influencia del románico catalán que en su día impulsó Oliba, en lo constructivo y decorativo y de hecho sólo podríamos mencionar a la Catedral de Jaca como exclusiva del Camino de Santiago, pero bajo la influencia de esta ruta hay otros enclaves también dignos de mención.
La Catedral de Jaca se fecha hacia la segunda mitad del siglo XI, marcando la influencia del Románico francés en Aragón con reminiscencias catalanas con el Románico castellano. Posee tres naves con alternancia de pilares circulares con cruciformes, de clara influencia otónida. Tiene un crucero no acusado con cúpula en el transepto y cabecera de tres ábsides de soberbia armonía. Destaca su portada occidental, con arquivoltas apoyándose en columnas y jambas. El tímpano embellece esta puerta donde dos leones flanquean un crismón o monograma de Cristo. Posee ventanas abocinadas con arquivoltas con doble o triple rosca y ménsulas.
El Monasterio de San Juan de la Peña se constituye en los siglos de nacimiento de Aragón como reino y siendo un conglomerado de restos mozárabes y románicos. Destaca por haberse construido bajo una enorme peña llamada Monte Pano. Por ello tiene tanta consideración el claustro con columnas sencillas, dobles y cuádruples que soportan arcos de medio punto y con escenas neotestamentarias en sus capiteles.
En Navarra el Camino aparecía bifurcado, llegando uno directamente desde Francia por Roncesvalles y otro desde Huesca. En esta región aparecen muchos vestigios románicos, encontrando varios en una misma población, como es el caso de Cizur Menor con la parroquia dedicada a San Emeterio y San Celedonio, la iglesia de San Miguel Arcángel y una fuente. Destaca también Puente la Reina, donde confluyen los dos caminos, por su puente y la iglesia de Santiago cuya portada se abre a seis arquivoltas y la iglesia del Crucifijo.

EL ROMÁNICO EN LA RIOJA

El Camino de Santiago en la Rioja se dirige directamente hacia Logroño , donde encontramos las iglesias de San Bartolomé y Santa María de Palacio, destacando por la decoración antropomorfa y de bestiarios en las ménsulas. A partir de Logroño el Camino sigue hacia Navarrete, Nájera, Santo Domingo de la Calzada y al sur San Millán de la Cogolla. Generalmente se ha conservado poco en su estado original y sin modificaciones posteriores.
Es digno de mención el Monasterio de San Millán de la Cogolla con una gran historia a sus espaldas y la iglesia de Santo Domingo de la Calzada con tres naves, crucero, cabecera con girola y capillas radiales.

EL ROMÁNICO EN LOS REINOS DE CASTILLA Y LEÓN
El Camino de Santiago en los reinos de Castilla y León la atraviesa horizontalmente por Burgos desde La Rioja, hasta Palencia y León.
En Burgos la ruta pasa por Redecilla del Camino, San Juan de Ortega, Burgos y Castrojeriz. Destacamos la iglesia del Monasterio de San Juan de Ortega de mitad del siglo XII con una cabecera hermosa de tres ábsides de planta semicircular y el central tiene un ingenioso juego de columnas en las que se apoyan diversos arcos. En Burgos y alrededores podemos destacar las Claustrillas en el Real Monasterio de las Huelgas, la iglesia de Santa Marina de Rabé de las Calzadas, el templo de Hormaza y la iglesia de Castrojeriz.
En Palencia destaca San Martín de Frómista, iglesia del antiguo monasterio de San Martín de Tours, erigido en el siglo XI. Posee una planta rectangular con tres naves con crucero acusado sólo en alzado y linterna poligonal. En las portadas tiene ventanales con arquivoltas sobre columnas encapiteladas. Los capiteles del interior tienen imágenes costumbristas, religiosas y simbólicas. También destacan en Palencia las iglesias de Santiago y Santa María de Carrión de los Condes y Villalcázar de Sirga por sus relieves en pórticos y capiteles.
En León nos encontramos también con grandes y esbeltas manifestaciones del Románico en Sahagún y en la misma ciudad de León. La iglesia de San Tirso de Sahagún fue una de las primeras iglesias románicas en reemplazar la piedra por el ladrillo (influencia mudéjar). Conserva la cabecera con tres ábsides y la torre que se erige sobre el transepto, una torre portentosa sobre un cuerpo troncopiramidal y en la que se alzan otros niveles con arquerías. La iglesia de San Lorenzo de Sahagún data de comienzos del siglo XIII con una estructura similar a San Tirso. La cabecera tiene tres ábsides con bellas arquerías de herradura y alfiz y su enorme torre presenta cuatro cuerpos con una decoración y sistema constructivo de clara influencia del Románico catalán.
La obra románica que más destaca en León es la Basílica de San Isidoro, donde están depositados los restos de varios reyes castellanos y leoneses pero destacada por los frescos que la decoran, siendo denominada la “Capilla Sixtina del Románico”. La
11
Basílica de San Isidoro de León se erigió sobre una antigua iglesia levantada por Fernando I para albergar las reliquias de San Isidoro de Sevilla, con un estilo claramente prerrománico asturiano. Posteriormente se edificó el Panteón de los Reyes, en cuyas bóvedas se pintó en el siglo XII un repertorio de primer orden en el románico europeo, una colección irrepetible en la que se llenó todo el espacio de una profunda simbología no solamente de arte áulico sino de imágenes de todo tipo como la Anunciación a los pastores, La matanza de los inocentes, Cristo en Majestad y otras representaciones más bien costumbristas que religiosas, claro que en menor proporción. La iglesia a la que se adosa este Panteón tiene tres naves, crucero saliente y cabecera de tres ábside. En el costado meridional se abren la Puerta del Perdón en cuyo tímpano aparecen escenas del Descendimiento, Sepulcro vacío y Ascensión; y la Puerta del Cordero con la escena del Sacrificio de Isaac.

EL ROMÁNICO EN GALICIA. LA CATEDRAL DE SANTIAGO DE COMPOSTELA
El Camino de Santiago en Galicia llega desde León y finaliza en Santiago, donde se localiza el santo sepulcro del apóstol mártir Santiago el Mayor en la Catedral de Santiago de Compostela.
Su construcción comenzó a finales del siglo XI por el obispo Diego Peláez y dirigida por el Maestro Esteban. Antes que éste hubo otros edificios que albergaron los restos del apóstol, destruidos en varias ocasiones y una de ella por Almanzor. Por ello ha tenido muchas fases constructivas y no todas bajo el estilo Románico, pero puede decirse que la mayor parte de la obra estaba construida hacia el 1122. Es contemporánea además a otras iglesias francesas del Románico como son San Saturnino de Toulouse, Santa Fe de Conques, Santa María de Tours y la Magdalena de Vezelay, mencionando por ello que no necesariamente recibió influencias, sino que también aportó innovaciones y estilos.
Se erigió con una planta de cruz latina amplia, de tres naves y crucero, con bóveda de cañón en el centro sustentada por arcos fajones y las laterales bóvedas de arista sosteniendo un triforio. Se usa como módulo matemático el cuadrado del crucero. La cabecera se concibe como un amplio martiria, incorporando girola y cinco capillas radiales. En los hastiales del crucero había fachadas y puertas monumentales, destacando la Puerta de las Platerías con sus dos grandes aperturas y un mareante conjunto de esculturas en algunos casos colocadas anárquicamente.
El Maestro Mateo, de origen incierto y posiblemente francés, comenzó su intervención en 1168 y se ocupó de los últimos tramos de la nave, de la construcción de la cripta y del Pórtico de la Gloria, uno de los más grandes monumentos románicos del mundo y paradigma de la evolución que durante la segunda mitad del siglo XII sufre el románico hacia el naturalismo gótico.
EL PÓRTICO DE LA GLORIA
Obra impulsada principalmente por Fernando II, quien contrata al Maestro Mateo. Es considerado tardorrománico o protogótico no sólo por su cronología sino por la técnica y acabado. Las jambas están provistas de columnas o baquetones sobre los que hay santos y apóstoles y profetas y en el tímpano un pasaje apocalíptico de San Juan. En el parteluz se sitúa Santiago en majestad, con el mensaje de la victoria del bien sobre el mal y sobre él la gloria. Bajo todas estas escenas hay animales que simbolizan la herejía y en el mismo parteluz un hombre las aplasta, el Cristianismo vence al mal, al pecado.
A la izquierda de la puerta central se representa en Antiguo Testamento con los profetas, pilares de la moderna Iglesia y a la derecha los apóstoles y discípulos de Cristo. A la izquierda se representa el nimbo en las arquivoltas y a la derecha el purgatorio.
En el tímpano central se representa el reino celestial de Cristo, la eternidad y todo con un sentido apocalíptico. Las figuras de las arquivoltas aparecen en sentido radial, los 24 sabios tocando instrumentos musicales porque la música es celestial. En el centro está Cristo en majestad y con las manos abiertas para recibir a los peregrinos y en señal de aceptación al fiel. Aparece mucho más humanizado. Lo rodea el Tetramorfo y ángeles con la Cruz a la izquierda y con el Manto de la Verónica a la Izquierda, sobre todos estos, el Pueblo de Israel.

BIBLIOGRAFÍA
Apuntes de clase del profesor Francisco J. Herrera García
BENDALA GALÁN, M. (et alii). Manual de Arte español. Madrid: Sílex 2003
CONTE BRAGADO, D.; LINAJE CONDE, J.A. Camino de Santiago. Barcelona: RBA 2010
http://www.eniac.es/usuarios/juanf/pag0123.htm
http://www.arquivoltas.com/Arquivoltas.htm
http://www.arte-romanico.com/autonomias/romanico.html
http://www.arteguias.com/camino-santiago.htm